Otto Erich Hartleben

Seudónimo de Otto Erich, que nació en Clausthal (Harz) el 3 de junio de 1864 y m. en su villa Halkyone, cerca de Saló, junto al lago de Garda, el 11 de febrero de 1905. Estudió Derecho en Berlín y Leipzig, y luego, durante algún tiempo, actuó como relator en Stolberg (Harz). Todavía joven, empezó a escribir comedias polémicas contra la moral bur­guesa, y muy pronto se convirtió en uno de los autores más apreciados del movimiento naturalista; cuando Ibsen, de quien había sido entusiasta seguidor, inició su tendencia mística, se burló del maestro en la parodia dramática El sapo [Der Frosch, 1891].

Las primeras obras de H. ofrecen un escaso valor artístico. A pesar de todo, nuestro autor resolvió dedicarse únicamente a la actividad literaria, y abandonó la carrera forense. Hasta los treinta años fue social- demócrata; no obstante, acabó alejándose de cualquier ideología política, por cuanto en el fondo su oposición a la burguesía tenía un carácter de bohemia goliardesca más bien que de simpatía hacia el pueblo. Fue epicúreo, irónico y hasta cínico. Paula­tinamente fue convirtiéndose en un refinado estilista; e incluso en las poesías líricas, en general todas de forma griega, buscó sobre todo la pureza clásica del estilo. Ya en la traducción (1892) de Pierrot Lunaire, de Giraud, había revelado sus capacidades de gracia y finura. Un tono más suyo y perso­nal logró en dos narraciones, la mejor de las cuales es la Historia del botón descosido (v.).

Su fama proviene de un drama, Lunes de Carnaval [Rosenmontag, 1900], de am­biente militar, que obtuvo éxito en varios países, pero que no puede, en realidad, ser considerado su obra maestra; el favor al­canzado por esta obra fue tal que le per­mitió construir la citada villa junto al lago de Garda. Las facultades artísticas de H., empero, declinaban ya, y sus últimas pro­ducciones carecen de relieve. Más que las obras dramáticas seguirán vivas algunas de sus narraciones y poesías, debido a la gracia de su humorismo refinado y melancólico.

V. M. Villa