Nicolai Frederik Severin Grundtvig

Nació el 8 de septiembre de 1783 en Udby (Vordinborg, Seeland) y murió en Copenhague el 2 del mismo mes de 1872. Pasó una infan­cia feliz en un ambiente profundamente religioso. Tras haber estudiado Teología en Copenhague actuó como preceptor, de 1805 a 1808, en el castillo de Egeløkke (isla de Langeland). donde se enamoró de la bella castellana. Vuelto a la capital (1808), se entusiasmó por el antiguo mundo nórdico; escribió entonces Mitología nórdica [Nordens Mytologi, 1808], Escandinavia en el ocaso del mundo heroico [Optrin af Kaempelivets Undergang i Nord, 1809] y La lu­cha de las Nornas con los Ases [Optrin af Norners og Aserskamp, 1811].

De 1810 a 1813 fue capellán de su padre en Udby, al principio sin gran entusiasmo; pero luego, tras las duras críticas a su sermón ¿Cómo ha desaparecido la palabra de Dios de su casa? [Uvi er Herrens órd forsvundet af hans Hus?], con una convicción siempre creciente que le inspiró varias poesías y le indujo a escribir una Historia universal [Verdenskr0niken, 1812], tratada con arre­glo a la mayor o menor adhesión de los diversos pueblos a la fe de Cristo. Muerto su padre (1813), como ningún pastor le qui­siera para capellán, G. prosiguió su labor de resurgimiento patriótico; y, así, tradujo las Gestas de los daneses (v.), de Saxo Grammaticus, y el Edda (v.), de Snorri. Entre 1816 y 1819 dirigió la revista Dannevirke. Nombrado pastor en 1821, abandonó el car­go en 1826, tras una violenta polémica con los teólogos que veían en la Biblia el único instrumento de salvación.

Publicó entonces sus sermones (Kristelige Praedikener eller Søndabog, 1827), volvió a escribir acerca de mitología (Manual de mitología nórdica [Handbog i Nordens Mytologi, 1832]) e his­toria (Manual de historia universal [Haandbog i Verdenshistorie, 1833-34], y realizó algunos viajes a Inglaterra (1829-1831), don­de, observando la vida social inglesa, con­cibió la idea de una «Escuela de la vida», que luego concretó en las «Escuelas supe­riores para el pueblo», tan difundidas por toda Escandinavia. A esta época pertenecen también la composición o refundición de muchos de sus salmos y cantos para los co­legios y la iglesia (v. Colección de cantos para la Iglesia danesa). En 1839 fue nom­brado pastor de Vartov (Copenhague), y allí permaneció hasta su muerte (a partir de 1867 con el título de obispo) y seguido por un número de fieles cada vez mayor. Desde 1849 luchó en favor de la libertad política y religiosa, y defendió también el derecho de la comunidad a la elección de su propio pastor. Es notable su colección de cantos populares Danmarks gamle Folkeviser (1853 y ss.), que aplica un nuevo método crítico-filológico al estudio de la literatura popular.

A. Manghi