Niccolò Piccinni

Nació en Bari el 16 de enero de 1728 y murió en Passy, cerca de Paris, el 7 de mayo de 1800. Fue alumno de Leoy de Durante en el Conservatorio de San Onofre de Nápoles. Y en Nápoles inició su actividad artística, cultivando la ópera bufa, sin descuidar, sin embargo, el melodrama serio, en el que no obtuvo la reputación que alcanzó como autor de música jocosa. En 1760, en Roma, puso música a un tema goldoniano, Cecchina (v.), iluminándolo con notas de una gracia emotiva y de una se­ductora intimidad. El extraordinario éxito de esta obra cerraba una fase de gran fer­vor creador, durante la cual Piccini elaboró más de cincuenta melodramas serios y jocosos. Pero se sentía atraído más a menudo por-la ópera bufa, a la que comunicaba su amable vivacidad.

Entretanto, los triunfos de Gluck con Ifigenia en Aulide (1774, v.) y Orfeo (1774, v.) habían revolucionado al París mu­sical, dando lugar a la formación de dos partidos, el de los gluckistas, apoyados por la reina y por Rousseau, y el de los parti­darios de la ópera tradicional de estilo italiano, que tenían de su parte a la Du Barry, d’Alembert, Marmontel, Ginguené y La Harpe. Piccini fue llamado por estos últimos a París (1776) y puesto al frente del Théâ­tre des Italiens. Allí pareció concentrarse en la ópera seria, de la que dio dos cons­picuas muestras en Orlando (1778) y en Dido (1783, v.). Sin embargo, también en aquellos años trató de vez en cuando el género cómico, como si quisiera encontrar alivio a las inquietudes y amarguras que le procuraban las disputas en las que se había mezclado a pesar suyo.

V. Terenzio