Mateo Alemán

Nacido a finales de sep­tiembre de 1574 en Sevilla; m. en México, no se sabe en qué año, pero ciertamente des­pués de 1614.

De origen hebreo por parte de madre y de padre, éste médico de la Cárcel Real de Sevilla, recibió cuidada edu­cación y, después de haber asistido proba­blemente a la academia de Mal-Lara, se graduó de bachiller en artes y filosofía y se matriculó después en el primer curso de medicina en la Universidad de Sevilla, continuando luego estos mismos estudios en las Universidades de Salamanca y Al­calá.

Aunque usara a veces el título de doctor, no ejerció nunca tal profesión. En 1569 se casó en Sevilla con doña Catalina de Espinosa, al no poder devolver una cierta suma que el tutor de ella le había adelantado sagazmente. Dos años antes ha­bía entrado en la Cofradía llamada vul­garmente del Silencio, cuyas reglas compi­laría años después.

En 1581 era encargado en Sevilla del Consejo de Hacienda de Su Majestad. Según el testimonio de un amigo suyo, el alférez Valdés, debió ser nombrado poco tiempo después recaudador suplente, lo cual está en contradicción con el hecho de que hasta 1582 residió en Sevilla, donde dos años antes había sido encarcelado por deudas.

En esta época obtiene los certifi­cados necesarios para pasar a las Indias; pero se queda en España, viviendo de 1586 a 1601 en Madrid, donde desempeña su modesto oficio de Contador de resultas, y en 1599 publica la primera parte del Guzmán de Alfarache (v.). Las 23 ediciones que se hicieron de esta obra en seis años, éxito editorial sólo superado por el Qui­jote, no contribuyeron, sin embargo, a que el autor se librara de las estrecheces eco­nómicas en que se debatía.

Vuelto a Se­villa en 1601, vive separado de su mujer, mantiene relaciones ilícitas con Francisca Calderón y es encarcelado de nuevo por deudas; publica en 1604 la Vida de San Antonio de Padua, escrita en cumplimien­to de un voto.

El mismo año, en Lisboa, adonde había ido Alemán para incrementar la venta de este último libro, aparece la se­gunda parte del Guzmán de Alfarache, en la que, desdoblado en dos personajes, presenta al probable autor de la segunda parte apócrifa, impresa en Valencia en 1602. En 1608 se traslada Alemán a México, bajo la pro­tección y al servicio del obispo fray Gar­cía Guerra, quien debía regir entonces, aunque por poco tiempo, el virreinato.

Es­tablecido en México con doña Francisca Calderón y con todos sus hijos, publica en 1609 su Ortografía castellana, en la que pro­pone muchas reformas, y en 1613 los Suce­sos de don Fray García Guerra, arzobispo de México, apología del breve gobierno de su protector, acompañada de la oración fúnebre que había escrito a su muerte. Se­gún el testimonio de don José Toribio Me­dina, Alemán vivía todavía en 1615 en la región de Chalco.

E. Moreno Báez