Mariano Azuela

Escritor mexicano n. en Lagos de Moreno (Jalisco) en 1873 y m. en 1952. Es la primera figura de la nove­lística mexicana en la primera mitad del siglo XX.

De formación universitaria (mé­dico), se incorporó a la revolución de 1910 y estuvo expatriado en los Estados Unidos de 1915 a 1917; de orientación liberal y am­plia cultura, sus ideas no le impidieron ser lo que fue: un narrador objetivo y un pro­fundo observador; un artista en cuyas manos los hechos se jerarquizan con arreglo a su significación y verdad.

Fue esencial­mente novelista; sus aspectos de autor dra­mático (también algunas novelas suyas han sido adaptadas para el teatro posteriormen­te) y de crítico (Cien años de novela mexi­cana, 1947) son secundarios.

Su trayectoria como novelista tiene tres etapas perfecta­mente definidas: la primera nos presenta al narrador realista que parece prepararse para la etapa revolucionaria en María Luisa (1907), Los fracasados (1908) y Mala yerba (1909, v.).

En la segunda surge el escritor vigoroso, profundo, maestro de un neonaturalismo de características singulares en el que la interpretación psicológica objetiva está por encima de las ideas y las orienta­ciones políticas; obra maestra de esta etapa es Los de abajo (1916, v.), motivo determi­nante del Premio Nacional de Literatura con que fue galardonado su autor en 1949; pero también son trabajos de primer plano La malhora (1925), La luciérnaga (1930) y Pedro Moreno el Insurgente (1933), que cie­rra este espléndido y fecundo período del gran novelista e inicia el siguiente.

La ter­cera etapa de Azuela es más costumbrista y social, influida a veces por las corrientes de última hora, pero más serena y personal, quizá menos objetiva, y desemboca en Sen­das perdidas (1949) y en La maldición (1955, pòstuma).

Otros títulos de obras suyas son: Los caciques, Las moscas, El camarada Pan- toja, Las tribulaciones de una familia de­cente, Nueva burguesía, Regina Lauda, Avanzada, Andrés Pérez, maderista, Sin amor, Los precursores, San Gabriel de Val­divia, La mar chanta y La mujer domada. Artista conciso y vigoroso, que escribía so­bre temas reales para desahogarse, como él mismo nos confiesa, Azuela es un novelista nacional de perfiles continentales.

J. Sapiña