Mariano Armellini

Nacido en 1852 en Roma, m. en la misma ciudad el 24 de fe­brero de 1896. Desde joven se dedicó a la investigación en las catacumbas bajo la di­rección de G. B. De Rossi, del que fue uno de los discípulos predilectos.

Esta pasión suya por la exploración de la Roma subte­rránea le llevó muy pronto a hacer algunos descubrimientos: uno de los primeros fue el relacionado con el recuerdo de los san­tos Felicísimo y Agapito, en el cementerio de Pretextato; siguieron a éste, unos años después, el de la cripta que él creyó de Emerenciana, en el Coemeterium Maius en la Vía Nomentana.

Corresponde también a Armellini el mérito de haber reconocido el cemen­terio de Santa Tecla en aquel hipogeo que ya había conocido Boldetti y al que éste llamó «cementerio en el puentecillo de San Pablo».

Pero una necrópolis atrajo espe­cialmente su atención y fue objeto de sus más diligentes excavaciones: el cementerio de Santa Inés en la Vía Nomentana, que fue descrito científicamente por él en 1880.

Del estudio de las catacumbas pasó al de las basílicas paleocristianas y al de las iglesias medievales, impulsado por aquella inmensa riqueza de documentos que el Archivo se­creto vaticano había puesto a su disposición a raíz de haber sido nombrado cronista del mismo en 1880.

Se dispuso a escribir, pues, la historia de los edificios sacros de la Urbe, y en 1887 publicó el volumen Las iglesias de Roma (v.), tomo que en 1891 mereció el honor de una segunda edición aumentada con noticias y documentos: Le chiese di Roma dal secolo IV al XIX. Sus Lecciones de arqueología cristiana (v.) se publicaron en 1898, es decir, dos años des­pués de su muerte, ocurrida inesperada­mente en el Colegio Urbano de Propaganda Fide.

G. Bovini