Marcantonio Michiel

Nació en Venecia en octubre de 1484 y murió en la misma ciudad el 9 de mayo de 1552. De familia patricia, recibió una cultura humanística y hubo de frecuentar los centros de enseñanza de Padua, como lo demuestra el buen conocimiento de esta ciudad que se transparenta en su obra y que ha hecho pensar a Morelli que se trataba de un paduano. En 1512 se traslada a Bérgamo con su padre, nom­brado capitán; como recuerdo de la estancia en dicha ciudad nos ha quedado el Agri et urbis Bergomatis descriptio, publicada en 1516. De 1518 a 1521 viaja por Italia, asiste a círculos literarios en Florencia, Roma y Nápoles y se hace amigo de muchos hu­manistas, entre los cuales Sadoleto, Sannazaro y Summonte, como lo revelan las cartas y diarios (inéditos).

De una carta a Marcantonio Marsilio se deduce su inten­ción de escribir sobre las pinturas de Roma, y de otra a Summonte un proyecto aún más vasto, que fue interrumpido después por la publicación de la obra de Vasari. Así quedaron preciosos e inéditos apuntes so­bre obras de arte de Padua, Cremona, Mi­lán, Pavía, Bérgamo, Crema y Venecia (v. Noticia de obras de dibujo), que el abate Morelli hizo imprimir en 1800, con abun­dantes comentarios, habiéndolos encontrado entre los códices en poder de Apostolo Zeno, pero sin descubrir su autor, que fue desig­nado con el nombre de «Anónimo morelliano».

Las sucesivas investigaciones de Cicogna y de Bemasconi llevaron a la iden­tificación del anónimo morelliano con Michiel Las notas personales sobre pinturas del Véneto y Lombardía llegadas hasta nosotros son interesantísimas, especialmente por las noticias sobre las colecciones privadas. Michiel aparece como hombre de gustos refina­dos, de buena preparación, preocupado por buscar fuentes y testimonios.

A. Pallucchini