Bajo este seudónimo simbólico se esconde un poeta alemán, que vivió en torno al 1380, autor de poemas alegóricos: La túnica [Der Kittel], El espejo (v. La aventura del espejo), El tesoro de la virtud [Der Tugenden Schatz].
Muy poco es lo que se sabe de él: de sus versos se deduce que era alsaciano. En La túnica, en efecto, imaginando que hace una visita a Venus, le describe a esta diosa el «nuevo amor» tal como era practicado en Alsacia. El poeta canta, en efecto, el «amor»; pero no ya en el sentido caballeresco e idealista de los antiguos Minnesánger: de acuerdo con el nuevo gusto, sus representaciones alegóricas son satíricas y caricaturescas.
El nombre de Altswert equivale, poco más o menos, a «Valía de la vejez» y se enlaza con un elogio que hace de los amantes antiguos en relación con los jóvenes. En El tesoro de la virtud, Altswert se da, en cambio, el nombre de Niemand (Nadie).
M. Doná

