Lorenzo Perosi

Nació en Tortona el 20 de diciembre de 1872 y murió en Roma el 12 de octubre de 1956. Estudió con su padre Giuseppe, maestro de capilla en su ciudad natal, y luego en el Conservatorio de Milán y en la escuela de música sacra de Ratis- bona con Haberl. Ordenado sacerdote (1894), asumió la dirección de la capilla de San Marcos en Venecia; en 1898 pasó a la Capi­lla Sixtina, de la que fue nombrado maestro en 1902. La importancia de Perosi se concentra en sus oratorios, los cuales, aparecidos du­rante la hegemonía del melodrama, aun resintiéndose de su influjo, logran a me­nudo expresiones profundas y espirituales. A veces no exenta de eclecticismo, la mú­sica de Perosi se distingue por su acento de ternura y de austeridad, y por la particula­ridad del estilo.

Sus oratorios están modela­dos sobre los de G. Carissimi, pero Perosi am­plía la función de la orquesta; y el coro suele ser más homófono que polifónico. Sus oratorios son: La Passione de N. S. Gesù Cristo (1897), La transfigurazione (1898), La resurrezione di Lazar o (1898), La resurrezione di Cristo (1898), Il Natale del Redentore (1899), L’entrata di Cristo in Gerusalemme (1900), La strage degli inno­centi (1900), Mosè (1901), Il Giudizio uni­versale (1904), Transitus animae (1910), Vespertina Oratio (1912). También compuso cantatas y música instrumental.