Lidia Koidula

Seudónimo de Lidia Jannsen, que nació el 24 de diciembre de 1843 en Vändra (Estonia) y murió el 11 de agosto de 1886 en Kronstadt (Rusia). Esta Safo es­tonia simboliza en su país el joven resur­gimiento nacional. Hija del notable perio­dista J. W. Jannsen, ya cuando colegiala ayudó a su padre en la redacción del pe­riódico Postimees [Cartero], en el que cola­boró con sus propias traducciones y com­posiciones en prosa y verso. Sin embargo, su talento lírico no reveló toda su grandeza hasta más tarde, cuando su padre trasladó el diario a Tartu e hizo de su casa el punto de reunión de la «élite» estoniana contemporánea. Koidula alcanzó entonces la fama con sus patéticas estrofas inspiradas por el patriotismo, y sobre todo con el volumen El ruiseñor de Ermaioe (v.).

Admirada y ensalzada por todo el mundo, incluso por los adversarios de su padre — ardiente con­servador—, la joven poetisa no fue, em­pero, dichosa en su vida de mujer ena­morada; su gran pasión hacia un periodista finlandés no se vio correspondida, y la muchacha se casó, en 1873, con un mé­dico militar letón, el doctor Michelsons, con el cual hubo de trasladarse a Kronstadt. Sus últimos años se vieron entristecidos no sólo por la inexorable enfermedad que la llevó al sepulcro, todavía joven y bella, sino también, y particularmente, por la desga­rradora añoranza de la tierra natal. En este aspecto, no tuvo tampoco satisfacción su ardiente y postrer deseo: ser enterrada en su patria.

K. Ristikiwi