Kurt Kluge

Nació el 29 de abril de 1886 en Leipzig y murió en 1940 en Eben-Eymael (Bélgica), durante una visita a los campos de batalla del frente occidental a princi­pios de la última guerra. Poseedor de nota­bles aptitudes artísticas, frecuentó desde su juventud la escuela de arte de Leipzig, y muy pronto llegó a una maestría singular en la escultura de bronce y orfebrería, y se hizo famoso particularmente debido a sus medallas. Fue profesor de la Academia de Bellas Artes de Berlín y director del De­partamento de Metales Preciosos. No se aproximó a la literatura hasta la madurez, ya enriquecido culturalmente por los estu­dios y el contacto con los ambientes inte­lectuales más animados de la capital.

Sólo en 1932 empezó a publicar sus primeros cuentos y una comedia. Gustó presentar bajo una forma humorística los conflictos entre la fantasía del artista y la realidad coti­diana, y creó un mundo de personajes, el más importante de los cuales es el héroe de la novela El señor Kortüm (v.) : el alemán que busca afanosamente, en un desvarío entre lo real y lo irreal, al «puro loco» que se queda con las manos vacías. El posadero filósofo Kortüm constituye, en el fondo, una proyección autobiográfica del escritor, convencido $e la necesidad de una unión entre lo terreno y lo espiritual.

Kluge es el humorista más profundo de la literatura alemana con­temporánea, y ofrece matices que, situados entre la sonrisa reflexiva y la «tragedia metamorfoseada», recuerdan a Jean Paul y Raabe; representa la madura conclusión de un período que vive todavía de la última herencia del idealismo, el postrer fruto de la burguesía culta que fue la gloria de una Alemania hoy desaparecida, llena de ideales, pero sin la fuerza necesaria para luchar en favor de éstos, lo cual llevóla a un tranquilo escepticismo que ella misma denominó pru­dencia. Entre las obras de K. pueden citarse, además, El violín mágico (v.) y El fundidor de campanas Christoph Mahr [Der Glockengiesser Christoph Mahr].

V. M. Villa