Karel van Mander

Nació en Meulebeke (Flandes) en mayo de 1548 y murió en Amsterdam el 2 de septiembre de 1606. En la actualidad es recordado no sólo por los pocos cuadros de gusto manierista que pintó, sino también, y particularmente, a causa de un importante tratado sobre pintura (v. El libro de la pintura), que le ha valido la calificación de «Vasari del Norte». Esta obra, primer ejemplo no italiano del género, fue el fruto más fecundo de los tres años que Mander pasó en Roma y que constituyeron la expe­riencia más importante de su vida. Hijo de una familia noble, recibió una notable for­mación humanística. Las vicisitudes de las guerras de religión que azotaban a Flandes le obligaron a abandonar sucesivamente su localidad natal, Courtrai y Brujas; durante este período viose expoliado y en peligro inminente de ser ahorcado, penalidades que soportó con imperturbable presencia de áni­mo. Tradujo la Ilíada, las Bucólicas y las Geórgicas. Cuando, finalmente, pudo hallar cierta tranquilidad en Haarlem, fundó con buen éxito en esta ciudad una escuela de pintura, que dirigió hasta su muerte.

G. Arneri