Joseph Viktor von Scheffel

Nació el 16 de febrero de 1826 en Karlsruhe, donde murió el 9 de abril de 1886. Perteneció a una bue­na familia católica, y pretendió dedicarse a la pintura. Su padre, ingeniero militar, quiso, no obstante, inclinarle al Derecho, que estudió entre 1844 y 1846 en Munich, donde frecuentó los medios pictóricos, y en Heidelberg, ciudad en la cual, todavía ajeno a los intereses literarios, escribió sus pri­meros cantos goliardescos. Iniciada la acti­vidad judicial, pasó dos años en Saekkingen, en el alto Rin. Finalmente, en 1852, su pa­dre permitióle dedicarse a la pintura, y, así, el joven abandonó el Derecho y fue a Roma a estudiar bajo la guía del pintor Willers. Pintó paisajes en los montes Albanos y Sabinos; sin embargo, advirtió haber llegado excesivamente tarde al aprendizaje pictórico.

Sus amigos pintores le inclinaron el cultivo de la poesía, y Scheffel escribió, en Roma y Capri, su primera obra narrativa en verso, El trompetero de Saekkingen (v.). Vuelto a la patria el año siguiente, pensó dedicarse nuevamente al estudio para inten­tar el ingreso en el profesorado universi­tario. Sus trabajos históricos, empero, dieron lugar a una novela, Ekkehart (1855, v.), que le valió gran fama. Los años 1856 y 1857 le resultaron muy infelices: en su transcurso fue víctima de una larga enfer­medad, conoció, luego, una grave depre­sión moral, por cuanto sentíase incapaz de llevar a término otra novela sobre Ticiano, y, al fin, pasó por la amargura de la muer­te de su hermana menor. Invitado por el gran duque de Weimar a visitar el recons­truido castillo de Wartburg, decorado al fresco por Moritz von Schwindt, proyectó una nueva novela histórica de gran empeño situada en tal ambiente, y trabajó, durante dos años, en la biblioteca del príncipe Fürstenberg, en Donaueschingen, célebre por sus manuscritos antiguos; sin embargo, desvióse hacia investigaciones eruditas, y no logró reanimar su fantasía, ya extinguida.

En 1863 publicó la colección poética Doña Aven­tura (v.). Se casó, pero también el matri­monio resultóle un fracaso. Llevado por la melancolía al borde de la locura, dedicóse a viajar, y ello dio origen a varias poesías. En 1867 apareció otra colección poética suya: Gaudeamus (v.). Adquirida una pequeña villa junto al lago de Constanza, alternó su vida en Karslruhe con las permanencias en ella. Aun cuando apagada su inspiración de poeta, fue el escritor más leído en la Alemania de 1870, y su quincuagésimo ani­versario le valió un título de nobleza. A su infelicidad añadiéronse las enfermedades que le torturaron durante el último dece­nio de su existencia. Scheffel fue el representante de cierto gusto por una antigüedad ficticia vinculada a W. Scott; la gran fama de que gozó parece actualmente desproporcionada a sus méritos literarios.

V. M. Villa