Johann Bernhard Basedow

Nació en Hamburgo el 11 de septiembre de 1723 y m. en Magdeburgo el 25 de julio de 1790. Es el más ilustre de los pedagogos alemanes de la Ilustración. Hijo de un peluquero, ayu­dó al padre en su oficio, y creció sin cul­tura y descentrado.

Posteriormente, gracias al apoyo de un filántropo que adivinó en el joven dotes no comunes de inteligencia, pudo formarse en su ciudad natal y en Leip­zig, y se dedicó particularmente a los estu­dios teológicos.

Su actividad de preceptor en la casa Qualen de Holstein fue para Basedow una experiencia decisiva. Tras un breve período de profesorado en la Escuela de Caballería de Soroe (Dinamarca) y en el Liceo de Altona, donde se vio sustituido a causa de sus ideas liberales y racionalistas, inclinóse, con sutil discernimiento de las tendencias reformadoras de su siglo en el ámbito escolar, hacia una verdadera pro­paganda innovadora pedagógico-didáctica; apoyaba tal actitud en una concepción ecléc­tica de la pedagogía inspirada en Emilio (v.), de Rousseau (1762); el Ensayo sobre la educación nacional, de La Chalotais (1763), y, más genéricamente, en las ideas de Comenius, Locke y Francke.

Su obra Rela­ción a los filántropos (v.) le obtuvo la ayu­da económica deseada para la publicación del Libro de método para padres y madres de familia y pueblos [Methodenbuch für Väter und Mütter der Familien und Vólker, 1770] y de la monumental Elementarwerk (1774), en cuatro volúmenes y con cien gra­bados, el mayor intento, con posterioridad a Comenius, de elaboración de un libro de texto para la instrucción elemental, que fue llamado el Orbis pictus del siglo XVIII.

También en 1774, el apoyo del príncipe Leo­poldo de Anhalt-Dessau le permitió fundar en Dessau el Philantropinum, escuela mo­delo para muchachos de la alta sociedad que alcanzó una gran fama. Sin embargo, Basedow hubo de retirarse muy pronto (1779) por incapacidad directiva y administrativa, y murió solitario y convertido en un típico representante del ideal educativo, práctico y enciclopédico de la Ilustración.

P. Braido