Johan Huizinga

Nació en Groninga el 7 de diciembre de 1872 y murió el 1.° de fe­brero de 1945 en De Steeg. Representa una corriente historiográfica interesada en la historia de la civilización. Inicialmente, empero, se había dedicado a los estudios literarios y filológicos, en Groninga primero y en Leipzig después. Profesor de historia en el instituto de Haarlem entre 1897 y 1905, en 1903 llegó a serlo, con carácter libre, de historia de la civilización y de la literatura de Indonesia en la universidad de Amsterdam. En 1905, un trabajo sobre los orígenes de Haarlem (De opkomst van Haarlem) le valió el ingreso en la de Groninga como profesor de historia. En 1915 se hallaba en la de Leyden. Constituyó una revelación su obra Otoño de la Edad Media (v.), apare­cida en 1919 y dedicada a la cultura franco- borgoña de los siglos XIV y XV.

Luego habría de permanecer vinculado a esta «Kulturgeschichte», que, sin embargo, acabó por ser más bien un medio muy personal para la expresión de su visión del mundo que un riguroso criterio histórico. En esencia, la historia es concebida por H. como un juego, y la cultura como una estilización, sin otros fundamentos políticos o éticos. Ello dio lugar a un relativismo que sitúa en un mismo plano todos los fenómenos de la civi­lización. Así aparecen enfocadas sus obras Erasmus (1924), Exploraciones de historia de la cultura [Cultuur-historische verkenningen, 1929] y Homo ludens (1939, v.). En La crisis de la civilización (1935) advierte, empero, intensamente preocupado y triste, la crisis que amenaza a nuestra cultura, y la identifica con la irracionalidad de la vida moderna.

En 1929 fue elegido presidente de la sección histórico-filológica de la Real Academia de Ciencias de Amsterdam. Du­rante la ocupación alemana de Holanda en la última guerra, H., considerado como un enemigo por los invasores, fue primera­mente llevado a un campo de concentra­ción y luego confinado.

M. Biscione