Jean-Victor Poncelet

Nació en Metz el 1.° de julio de 1788 y murió en París el 22 de diciembre de 1867. Estudió en la École Polytechnique, de la que pasó a la escuela militar de Metz, saliendo de ésta como oficial de ingenieros y participando en tal condición en la expedición a Rusia. Habien­do caído prisionero de los rusos, pasó dos años en Saratov, continuando allí sus estu­dios (1812-14); dio a estos estudios, después de su regreso a la patria y de su reincor­poración al ejército, forma definitiva en el Tratado de las propiedades proyectivas de las figuras (1822, v.), que es su obra más importante.

A partir de 1824 desempeñó la cátedra de mecánica aplicada en Metz, y desde 1838 hasta 1849 en París. La obra de Poncelet fundador de la geometría proyectiva moderna, se enlaza con la de Gaspar Monge y, en cierto sentido, la continúa: y no sólo en un sentido ideal, sino de un modo di­recto, ya que nuestro autor había asistido a la École Polytechnique precisamente en el período en que esta cuestión se encontraba bajo el control y la dirección de Monge. Poncelet estudió las propiedades de las figuras que no resultan alteradas por un número finito de proyecciones y secciones (proyectividad), y vino así a añadir, a la clásica geometría métrica, una nueva geometría puramente «gráfica». Sus métodos tienen un carácter «dinámico», por decirlo así:

1) extensión de propiedades de carácter gráfico obtenidas por vía elemental, en el caso de una figura dada, a todas las figuras que pueden dedu­cirse de ellas mediante proyecciones y sec­ciones: así se obtienen por ejemplo las propiedades proyectivas de las cónicas a partir de la circunferencia;

2) principio de con­tinuidad, que permite extender propiedades de una figura a las figuras obtenidas de ella por deformaciones continuas: en este orden de ideas se elimina toda diferencia entre puntos reales e imaginarios, unifi­cando casos que aparecían antes distintos.

La importancia de Poncelet en este campo par­ticular no se ha reconocido hasta tiempos recientes; su fama entre los contemporáneos se debía preferentemente a sus estudios de mecánica aplicada.

L. Lombardo Radice