Jean-Charles-Léonard Simonde de Sismondi

Nació el 9 de mayo de 1773 en Ginebra, donde murió el 25 de junio de 1842. Hijo de un pastor protestante de origen francés y de una mujer perteneciente a una familia ita­liana, fue educado al principio en Francia, y luego, forzado a la emigración junto con sus familiares — durante los turbulentos años de la Revolución —, en Inglaterra e Italia. Simonde reflejaría más tarde en sus inclina­ciones y en sus textos de historia y economía estas experiencias cosmopolitas. Fruto de su estancia en Toscana fue, en efecto, su primer volumen, Cuadro de la agricultura toscana (1801, v.), publicado a su regreso a Ginebra. En esta ciudad apareció dos años después el tratado De la richesse commer­ciale, en el que se revela admirador y par­tidario de A. Smith (v.).

Por aquel enton­ces ingresó en el círculo de Mme. de Staël, compartió su oposición a Napoleón, siguióla en sus viajes a Alemania e Italia, y, atraído por el pasado de este último país, inició (1807) la publicación de su gran Historia de las repúblicas italianas de la Edad Media (v.), que había de proseguir hasta 1818. Las relaciones sostenidas por Simonde en el curso de sus viajes con los principales escritores de la época, le inspiraron, además, el en­sayo De la literatura de la Europa meri­dional (1813, v.). Aquellos mismos años diri­gióse a París y apoyó a Napoleón durante los Cien Días, en la esperanza de una evolución de su régimen hacia el liberalismo. Vuelto a Suiza tras la Restauración, publicó Nuevos principios de economía política o De la ri­queza en sus relaciones con la población (1819, v.).

Empezó luego la composición de su extensa Histoire des Français, que prác­ticamente había de llenar el resto de su vida; sin embargo, dio mientras tanto a la luz otros textos históricos y económicos, en­tre ellos los tomos de Études sur les scien­ces sociales (1836-38), que comprenden va­rios estudios de economía política, y Estu­dios sobre las constituciones de los pueblos libres (v.). Dejó, además, un epistolario de notable interés, y algunos diarios publicados póstumos. Una vitalidad superior a la de su importante obra histórica acerca de los franceses presenta la titulada Nouveaux principies d’économie politique, en la que el autor modifica el primitivo entusiasmo hacia la libertad de Smith, procura com­pletar el sistema clásico y destaca la nece­sidad de un acuerdo entre producción y consumo destinado a evitar las crisis eco­nómicas. La actitud crítica de Simonde supera el optimismo providencial procedente de Smith y anticipa conscientemente las modernas reformas sociales.

F. Caffé