Nació en Szymborze el 12 de diciembre de 1860 y murió en Poronin el 1.° de agosto de 1926. Hijo de campesinos, pasó una juventud dura y difícil a causa de la estrechez económica y de las persecuciones políticas. Estuvo en la cárcel; pero en 1887 pudo establecerse en Lwow, donde inició su actividad periodística y literaria. Había estudiado en las universidades de Leipzig y Breslau, pero sin llegar a graduarse; no obstante, luego amplió tanto su cultura que en 1909 la Universidad de Lwow le ofreció la cátedra de Literatura comparada.
Poeta de pensamiento profundo y verso perfecto, diose a conocer con algunas colecciones en las que vibra un sentimiento de rebelión contra cualquier opresión o injusticia social: Al mundo agonizante [Ginacemu swiatu], Anima lacrimans, Sobre las alturas de la muerte [Na wzgórzu smierci] y los primeros Himnos (v. ) Sin embargo, muy pronto la concepción religiosa de la vida y del dolor se extendieron hacia una comprensión de éste y de las aspiraciones del alma humana. Los Himnos a San Francisco y la Salve Regina, así como las colecciones La Biblia de los pobres (v.) y Mi mundo [M’oj swiat], le consagran como poeta de los humildes y de la naturaleza. La existencia de Kasprowicz experimentó diversas vicisitudes. El literato se unió sucesivamente a tres mujeres, la segunda de las cuales abandonóle por el poeta Przybyszewski (v.), sin que ello separara a los dos escritores; sólo en la tercera, la rusa María Bunin, halló una compañera amorosa y fiel. En los últimos años de su vida se retiró a los montes Tatra, que tanto amara; allí murió y se halla sepultado.
M. Bersano Begey

