Nació el 28 de marzo de 1702 en Zaragoza y murió en Madrid el 19 de mayo de 1754. Pertenecía a una familia noble, y pasó pronto a Barcelona, donde, huérfano en 1706, fue educado al principio por su abuela, y, más tarde, por un tío, José de Luzán, quien llevóle consigo primero a Mallorca, y luego, en 1715, a Italia. En este país visitó Génova y Milán y aprendió el italiano, el latín y retórica. Marchó después a Nápoles y Palermo, y graduóse en leyes en Catania (1727). Dos años después, fallecido el tío, volvió a la capital napolitana, donde permaneció hasta 1733. La hipótesis que le hace discípulo de Vico resulta poco admisible; pudo, en cambio, haberle conocido personalmente. Durante su estancia en Italia estudió también matemáticas, historia y, además de las ya mencionadas, algunas otras lenguas. Los intereses del patrimonio familiar le obligaron a regresar a España en 1733.
Poco después contrajo matrimonio con María Francisca Mincholet. Residió en Monzón y, ocasionalmente, en Huesca. En 1741 fue nombrado miembro honorario de la Real Academia Española, y posteriormente perteneció a otras instituciones culturales. En 1747 llegó a París como secretario de la embajada de España, y allí permaneció hasta 1750. Vuelto a la patria desempeñó varios cargos, entre ellos el de tesorero de la Biblioteca Real. El conjunto de sus obras comprende sesenta y un títulos (entre ellos Perspectiva política, La Gatomiomaquia, contra los malos predicadores contemporáneos, varias poesías, etc.); sin embargo, solamente la Poética (v.) ha mantenido su interés hasta nuestros días. El texto en cuestión, de 1737, es una refundición de los Razonamientos sobre la poesía presentados en 1728 en la Academia de Palermo, en la cual ingresó con el nombre de Egidio Menalippo; inspirada en Aristóteles y Boileau, contiene asimismo ecos de Muratori, Gravina, Crescimbeni y otros, y demuestra la influencia que la cultura italiana ejerció en toda su obra.
P. Raimondi

