Hsiao T’ung

(Apelativo honorífico, Chao Ming). Nació en 501 y murió en 531. Fue el primo­génito del emperador Hsiao Yen (Wu Ti), fundador de la dinastía Liang (502-556 d. de C.). Sus dotes intelectuales, unidas a las de carácter moral y a su agradable figura, hicieron de él un ideal humano apre­ciado por el mundo chino. Su piedad filial resultó célebre; dedicó a su madre amo­rosos cuidados, y el intenso dolor que expe­rimentó a su muerte minó su ya débil sa­lud. Aunque budista como su padre, alcanzó una gran fama de docto incluso en el mun­do literario confuciano.

En el ejercicio de los cargos oficiales, que empezó a desempe­ñar todavía muy joven (contaba quince años cuando ingresó en la vida pública), de­mostró perspicacia, sabiduría y paciencia. Notable poeta y prosista, atrajo hacia sí a los literatos de la época y sintió una gran afición por su vasta biblioteca, la «tsai li  chi». Amaba la naturaleza, y gustaba de inspirarse en las bellezas del parque impe­rial junto con otros amigos literatos. Gene­roso y caritativo, procuró aliviar la mise­ria y la carestía ocasionadas por la guerra contra el estado de Wei (526) y prodigó auxilios continuos y de importancia en fa­vor de los indigentes. Luchó contra toda forma de opresión perjudicial para el pue­blo, singularmente la del trabajo obligato­rio excesivo, y supo conciliar el respeto máximo hacia el Creador con la libertad del justo.

Su muerte, en plena juventud, fue llorada por todos. Su fama se halla vinculada particularmente al Wên Hsüan (v.), admirada antología literaria; pero dejó, además, otras dos colecciones de ele­gantes composiciones: Flores sublimes de composición [Wén Chang Ying Hua] y Ejemplos de modelos literarios antiguos y modernos [Ku Chin Tien Kao Wén Yen].

M. Benedikter