Hilario Ascasubi

Nacido en 1807 en plena pampa, cerca de Fraile Muerto (Córdoba), en la carreta en que su madre se dirigía a Buenos Aires; m. en Buenos Aires en 1875. Aunque fue realmente un continuador de la literatura gaucha iniciada por el uru­guayo Bartolomé Hidalgo, Ascasubi dio a esta poe­sía características argentinas.

Recorrió el mundo como grumete, fue tipógrafo y pe­riodista en Salta, y se alistó a los diecio­cho años para la guerra con el Brasil. Pri­sionero del dictador Rosas, logró escapar y se estableció como panadero; hizo fortuna y la gastó en ayudar al general Lavalle en su campaña libertadora. Junto a Urquiza y contra Rosas, llegó a coronel; después luchó junto a Mitre y contra Urquiza y fue enviado a París en misión oficial.

Su pro­ducción literaria corre paralela a los vai­venes de su agitada vida, con la particula­ridad de que su poesía, popular y gaucha, es utilizada por el poeta como arma de combate, es decir, nos encontramos real­mente ante un caso de poesía política o por lo menos de objetivos políticos en sus dos primeras obras: Paulino Lucero o Los gau­chos del Río de la Plata cantando y combatiendo contra los tiranos de la República Argentina y Oriental del Uruguay (1833- 1851), que recoge composiciones de forma diversa, y Aniceto el Gallo.

Extracto del periódico de este título publicado en Buenos Aires el año de 1854, y otras poesías inédi­tas: cielitos, redondillas, décimas y otros muchos tipos de poesía, de fondo político en muchos casos, le sirven para defender la causa personificada por Mitre.

Sin embargo, con todo lo que significa literariamente esta producción, es en París, en sus años de des­canso, donde redacta su obra principal: San­tos Vega o Los mellizos de «La Flort» (v.), especie de novela en verso de rango nacio­nal y gran contenido costumbrista, con todos los defectos del poeta fácil y prosai­co, pero con un enorme caudal de elemen­tos folklóricos y pasajes descriptivos de gran poder evocador.

J. Sapiña