Henri-Bonaventure Monnier

Nació en Pa­rís el 8 de junio de 1805 y murió en la misma capital el 3 de enero de 1877. Después de haber realizado estudios incompletos en el Liceo Bonaparte, halló trabajo, a los dieci­séis años, en el despacho de un notario, que abandonó después para entrar como tempo­rero en el Ministerio de Justicia; pero gra­cias a sus dotes de dibujante, halló empleo más conveniente en el estudio del pintor Girodet, del que pasó al de Gros; despedido a causa de su ingenio demasiado mordaz, se dedicó, hacia 1827, a ilustrar libros, entre los cuales las Fables de La Fontaine y las Chansons de Béranger, con litografías a color que fueron muy apreciadas. Pero el sentido de observación y el gusto por los aspectos satíricos de la vida cotidiana lo orientaron hacia la caricatura cordial y hu­mana, de la que son testimonio la serie de­dicada a Postillons et cochers (1825), Moeurs administratives (1828), Les grisettes (1828), Les quartiers de Paris, Les boutiques de Paris, etc.

Algunos grabados suyos fueron expuestos en el Salón de 1826. Este interés por la vida lo llevó al teatro y en 1829 se estrenó en el escenario del Variétés su pri­mer «vaudeville» : Les mendiants, escrito en colaboración con E. y H. Leroux. Al año siguiente publicó Scènes populaires, en don­de aparece por primera vez la figura de Joseph Prudhomme, el tipo de burgués del viejo París que había de inmortalizar el nombre de su creador. Como autor teatral, trabajó casi siempre Monnier en colaboración, porque tenía buenas ideas; pero no sabía traducirlas escénicamente. A partir de 1831 se hizo actor e interpretó la mayoría de sus obras. Recordemos: Le lierre et l’ormeau (1841), con Lefranc y Labiche; Le renard et la cigogne (1841) con Leroux; Grandeur et décadence de Joseph Prudhomme (1853) con Vaez; Peintres et bourgeois (1856), en verso, con J. Renoult. De él solo son: Les compatriotes (1849), La chasse au succès (1849), Le bonheur de vivre aux champs (1855), Les métamorphoses de Chamoiseau (1856).

Con E. Berthet escribió una novela: Le chevalier de Clermont (1837), cuya nue­va edición se tituló L’ami du château (1841). Pero fue siempre la línea psicologicosatírica la que produjo sus mejores obras, como Scènes de la ville et de la campagne (1841), Physiologie du bourgeois (1841), Memorias de monsieur Joseph Prudhomme (1857, v.), Paris et la province (1866), Bas-fonds de la société (1866), etc. Acabó por identificarse con Prudhomme, y lo personificó en la es­cena con eficacia realista; por lo demás, tal capacidad de identificación se había reve­lado ya en 1831 al interpretar cinco personajes distintos en la comedia La famille im­provisée, de Brazier. Otras obras suyas son: Un voyage en Hollande (1845), Les diseurs de ríen (1855); un opúsculo político Quel­ques mots sur la situation actuelle (1848). Colaboró en varios diarios, revistas y co­lecciones, entre los cuales : Cent et un, Gran­de ville, Bibliothèque pour rire; y sobretodo en los Almanachs Charivariques, de P. Huart y Taxile Delord.

P. Raimondi