Nació en Lübeck el 27 de marzo de 1871, y murió en Santa Mónica (California) el 12 de marzo de 1950. Hermano mayor de Thomas (v.), recibió, como él, la cultura y los hábitos de un padre senador y jefe de una importante empresa comercial y de una madre brasileña. Fallecido el progenitor, la familia marchó a Munich. En esta ciudad los dos hermanos revelaron muy pronto un raro talento e iniciaron su actividad de escritores «extremadamente distintos y, con todo, muy fraternos». En 1895- 1897 permanecieron largo tiempo en Italia; este período quedó reflejado en su obra. Heinrich Mann publicó En la tierra de Jauja [Im Schlaraffenland, 1900], y luego la trilogía de la duquesa de Assy Las diosas [Die Göttinnen, 1902-04]; más tarde aparecieron Professor Unrat (1905), que posteriormente dio lugar al film El ángel azul, Entre las razas [Zwischen den Rassen, 1907] y La pequeña ciudad [Die kleine Stadt, 1910]. A tales novelas, que le dieron fama, siguió la trilogía titulada La época imperial [Das Kaiserreich] e integrada por El súbdito [Der Untertan, 1914], Los pobres [Die Armen, 1919] y La cabeza [Der Kopf, 1925].
Este conjunto alcanzó un gran éxito entre el público alemán, inducido por la derrota de 1918 a reflexionar sobre su situación; ello puede afirmarse en particular de El súbdito, franca actitud política antiguillermina y viva descripción del «Korps-Student», o sea del estudiante adscrito a una corporación, el cual, en vez de estudiar, se entrega a la bebida y pasa de un duelo a otro (la «Mensur», con los célebres cortes en la cara), embriagado por el espejismo de su emperador a la Lohengrin. Llegado a este punto, la postura espiritual de Heinrich Mann quedaba ya completada y fijada en un verdadero radicalismo social. Políticamente se había separado por entero de su hermano Thomas durante la guerra (1914-1915); en tanto éste juzgó deber suyo concreto la defensa de la «Kultur» germánica hasta la arrogancia del imperialismo prusiano, Heinrich corvirtióse en paladín de la «Civilización» latina y occidental. Y así, frente a las Consideraciones de un apolítico de Thomas, compuso el ensayo biográfico acerca de Zola (1914) y el drama Madame Legros (1917); la primera de estas obras exalta al valeroso defensor de Dreyfus, en tanto la otra a la sencilla mujer del pueblo que acude a la justicia de la plebe parisiense en favor del inocente prisionero de la Bastilla.
Durante la primera postguerra Heinrich apoyó a la República de Weimar, democrática, tolerante y antinacionalista. En 1919 pronunció la oración fúnebre de Kurt Eisner, presidente del consejo bávaro asesinado por el conde de Arco, un nazi «antelitteram». Mientras tanto, publicaba diversas novelas: Mamá María [Mutter Marie, 1927], Eugenia o la época burguesa [Eugénie oder die Bürgerzeit, 1928], La gran causa [Die grosse Sache, 1930], Una vida seria [Ein ernstes Leben, 1932]. Sin embargo, empezaron los tiempos tristes de la fortuna de Hitler, y los nuevos dueños de Alemania se desenfrenaban e imponían su veto. Habían obtenido del Parlamento una ley «Contra la literatura inferior» [«Von Schmutz und Schund», 1928}, antiliberal y cruelmente antisemita; Heinrich Mann, entonces presidente de la Sección de Poesía de la Academia Prusiana de Berlín, osó pronunciar el memorable discurso Poesía y Política [Dichtkunst und Politik, 1928], que proclamaba la autonomía del arte. En 1933, sus colegas académicos lo expulsaron. Mientras tanto, un hombre de temple había fundado en Amsterdam la editorial Querido, que se abrió a todos los escritores desterrados, entre los cuales figuraban numerosos alemanes. Allí publicó Heinrich su famoso libro El odio [Der Hass, 1933], repertorio de vehementes páginas contra el nazismo, muestras de periodismo de agitación que alcanzan la categoría de lírica inspirada y libelos que son casi poesía.
Por aquel entonces, el régimen nazista, llegado ya al poder (1933), desencadenaba la ofensiva contra toda la familia Mann. Heinrich fue el primer escritor alemán privado de la ciudadanía. En compensación, y desde el mismo principio de las demencias del nazismo, se había producido una absoluta reconciliación entre los dos hermanos. Nuestro autor emigró primeramente a Francia, donde escribió la magnífica novela histórica La juventud de Enrique IV [Die Jugend des Königs Henri Quatre, 1935]. La invasión alemana del territorio francés obligóle a una dramática huida a través de los Pirineos. En otoño de 1940 trasladóse definitivamente a los Estados Unidos. Compuso luego todavía La madurez de Enrique IV [Die Vollendung des Königs Henri Quatre, 1952]. Obra muy importante del destierro fue Examen de una época [Ein Zeitalter wird besichtigt], aparecida en Berlín en 1947.
B. Allason

