Nacido en Faenza en 1530, m. en 1609. La fuente más importante sobre su vida, su formación artística y sus ideas relativas al arte está constituida por su obra De los verdaderos preceptos de la pintura (v.), publicada en Rávena en 1587, reimpresa en Venecia en 1678 y más tarde en Milán en 1820 y 1823.
Armenini viajó mucho por Italia para conocer obras y artistas y dibujar incesantemente como había comenzado a hacer en Roma sobre las obras de Miguel Ángel; en Milán admiró especialmente los dibujos de Leonardo, en Mantua a Julio Romano, en Palma al Correggio, en Cremona al Pordenone, en Génova a L. Cambiaso y Pierin del Vaga, en Venecia a Giambellino, Giorgione y Tiziano.
Tal es la razón de que Ticozzi lo sitúe justamente en aquel momento en que los manieristas van buscando «sueños metafísicos» y, por reacción a éstos, «otros acuden al natural, privado de nobleza y belleza». Habiendo entrado en la carrera eclesiástica en 1564, abandonó la práctica de la pintura (de sus obras nos queda una mediocre «Asunción» en Faenza, de cuya iglesia de Santo Tomás fue rector] y se dedicó a recopilar los preceptos de la pintura.
A. Pallucchini

