Giannozzo Manetti

Nació en Florencia el 6 de junio de 1396 y murió en Nápoles el 26 de octubre de 1459. Prefirió a la banca los estu­dios literarios. A los treinta y cinco años inició su actividad política, en el curso de la cual desempeñó varios cargos dentro de la República y fue, en particular, embajador de ésta ante los príncipes italianos más ilus­tres de la época. Mantuvo amistad con Alfonso de Cataluña-Aragón y Nicolás V. En cambio, su inclinación a la alianza de Venecia con Florencia le atrajo la antipatía de Cosme de Médicis, quien, amigo y pro­tector de Francisco Sforza, veía en la ascen­sión de éste un freno a los afanes expansionistas venecianos y un mejor elemento para la política de equilibrio.

Ello le forzó a alejarse de Florencia. Sirvió en Roma a Nico­lás V, y en Nápoles a los catalano-aragoneses. Famoso humanista, estudió incluso el hebreo, y dejó numerosos textos, entre los que destaca singularmente De la dignidad y excelencia del hombre (impreso en 1532, v.), obra compuesta a instancias del rey Alfonso y en la cual exalta al ser humano de acuerdo con una concepción profunda­mente cristiana. Escribió, además, un inte­resante Chronicon Pistoriense varias vidas de personajes ilustres, el tratado Contra ludaeos et gentes y el Dialogus de morte filii, con ocasión de la muerte de su hijo Antonio.

N. Rellini Lerz