Nació el 16 de septiembre de 1888 en Hameenkyró, localidad de la Finlandia centro-occidental, y en el seno de una familia de campesinos arruinados; su padre era un jornalero agrícola. Cursó la enseñanza media en Tamipere, donde vivió junto a los obreros y conoció el ambiente de la pequeña burguesía. Luego fue estudiante universitario de ciencias naturales de Helsinki, y aquí se relacionó con personas cultas y artistas. Los estudios en cuestión, interrumpidos al cabo de algunos años, influyeron de una manera persistente en su inspiración, a pesar de lo cual Sillanpää logró contener dentro de unos límites razonables su fe en la biología y la teoría de la evolución. Sus primeras colecciones de cuentos, La vida y el sol [Elama ja aurinko, 1916] y Los hijos del hombre en el cortejo de la vida [Ihmislapsia elámdn saatossa, 1917] siquiera entre ecos de Jámefelt (v.), Aho (v.), Hamsun (v.) y Maeterlinck (v.), interpretan la naturaleza de Finlandia con un acento poético personal.
En 1916 contrajo matrimonio con una criada rural que le dio ocho hijos. Los acontecimientos de 1917-18, durante los cuales no tomó partido por ninguno de los dos bandos, perturbaron apenas su actividad literaria. A’ tales hechos refirióse en la más célebre de sus novelas, Hurskas kurjuus, aparecida en 1919 (v. Santa miseria), cuyo escuálido protagonista, rebajado hasta la condición más humilde y finalmente fusilado sin razón, puede parecer héroe de una vida inútil; pero, con todo, representa un paso más en el camino del género humano. A ras del suelo [Maan tasálta, 1924] es considerada la mejor colección de cuentos de la literatura finesa. Tras una etapa de graves dificultades económicas, adversidades, por lo demás siempre más o menos presentes en el curso de la existencia del autor, dio a la luz otra historia acerca de una decadencia familiar: Muerte prematura, o el último retoño de una vieja estirpe [Nuorena nukkunut, eli vanhan sukupuun viimeinen vihanta, 1931].
Un asunto parecido desarrolla la novela Silja o Un destino breve (v., 1931). De 1932 es El camino del hombre [Miehen tie], vigorosa descripción de la vida de un campesino, y de 1934 otra novela, en la que convergen diversos episodios: Hombres en la noche estival [Ihmnisia suviyóssá]. En 1939 fue galardonado con el Premio Nobel; luego enviudó, y volvió a casarse. Víctima, durante algún tiempo, de perturbaciones nerviosas, reanudó su labor literaria con la extensa narración realista Agosto [Elokuu, 1941] y la novela Esplendor y miseria’ de la vida humana [Ihmiselon ihanuus ja kurjuus, 1945]. La colección de recuerdos del pasado titulada El hijo ha vivido su vida [Poika eli elamaánsa, 1953], le valió nuevamente al anciano escritor una extraordinaria popularidad.
R. Wis

