Nació en Aix-en-Provence el 8 de mayo de 1796, murió en París el 24 de marzo de 1884; hijo de un herrero, pudo asistir, gracias a una beca, al Liceo de Avignon. Pasó después a la escuela de Derecho de su ciudad natal, donde tuvo como compañero de estudios a Louis Adolphe Thiers (v.), al que le debía unir una larga amistad. Licenciado en 1818, se dedicó a estudios históricos; recibió un premio en 1820 por un Éloge de Charles VII, y al año siguiente un estudio suyo, État du gouvernement et de la législation en France à l’époque de St. Louis, fue premiado por la Académie des Inscriptions et Belles- Lettres. Habiéndose trasladado a París, entró en la redacción del Courrier français, y en 1824 publicó una Historia de la Revolución francesa (v.), que obtuvo un gran éxito.
La lucha política le distrajo a continuación de los estudios: fundó con Thiers y con Carrel el National, en el que colaboró activamente. Pero después de la revolución de 1830 prefirió mantenerse aparte, aceptando solamente el empleo de director de los archivos del Ministerio de Asuntos Exteriores, cargo que facilitaba las investigaciones históricas a las que se había dedicado. Más tarde obtuvo también el título puramente honorífico de consejero de Estado. Tanto el cargo como el título le fueron quitados después de la revolución de 1848. En 1832 ingresó en la Académie des Sciences morales et politiques (de la que fue también secretario perpetuo a partir de 1837), y en 1836 en la Académie Française.
Recordemos de sus restantes obras: Négociations relatives à la succession d’Espagne sous Louis XIV (1836-42), Mémoires historiques lus à l’Académie des sciences morales et politiques de 1836 à 1843 (1843), Antonio Pérez et Philippe II (1845), Histoire de Marie Stuart (1851), Charles-Quint, son abdication, son séjour et sa mort au monasière de Yuste (1854), Notices et portraits, Éloges historiques (1863), Nouveaux éloges historiques (1877).

