Francisco de Montcada

Nació en Valen­cia en diciembre de 1586 y murió en 1635 en Gach (Países Bajos), cuando acababa de obtener dos señaladas victorias sobre los patriotas flamencos. Es una personalidad típica del siglo XVII: político, diplomático, militar y escritor. Perteneciente a la anti­gua familia catalana de los Monteada, conde de Osona, marqués de Aytona, era hijo de don Gastón de Monteada, virrey de Cerdeña y Aragón, embajador en la corte pon­tificia, y de doña Catalina de Monteada, baronesa de Callosa. Se dedicó desde joven a las letras (especialmente griegas y lati­nas), pero bien pronto entró en la vida política y militar, ocupando cargos impor­tantes y desempeñando misiones de con­fianza.

Fue consejero de Estado, embajador en Alemania, realizó una misión secreta en Cataluña (1622), fue embajador extraor­dinario en los Países Bajos cerca de la infanta Isabel Clara Eugenia y, a la muerte de ésta, gobernador de Flandes y general de los ejércitos allí estacionados. A pesar de su corta vida y del mucho tiempo dedicado a las ocupaciones antes mencionadas, pudo trabajar también en obras literarias, deján­donos una Vida, de Boecio (1642) y una ge­nealogía de la casa de los Monteada. Su obra principal, empero, es Expedición de los catalanes y aragoneses contra turcos y griegos, para cuya composición saqueó las crónicas catalanas de Muntaner y Desclot, sobre todo la primera. Con esta historia se proponía exaltar las empresas de sus ante­pasados en Oriente.