Francisco Acuña de Figueroa

Este poeta uruguayo nacido en Montevideo en 1790 y m. en la misma ciudad en 1862.  Con él se inician realmente los perfiles de la literatu­ra nacional de su país, en los tiempos en que la nacionalidad uruguaya se va concre­tando y definiendo frente a las característi­cas distintas de la personalidad argentina.

De modesta posición, ingenioso y culto, con­templó la evolución de su patria desde la colonia hasta la independencia, y su forma­ción y temperamento lo llevaron a mostrarse adversario del dictador argentino Rosas.

Lo más interesante de su producción lite­raria son, sin duda, sus Epigramas (v.) y La malambrunada (v.). Fue director de la Bi­blioteca Nacional, escribió la letra de los himnos nacionales de Uruguay y Paraguay, narró en verso los episodios del sitio de Mon­tevideo (Diario histórico), hizo gala de su ingenio en los Decretos pilatunos, escribió algunas piezas teatrales, tradujo diversos poemas latinos y preparó sus originales en doce volúmenes de Obras completas, en los que puede encontrarse su variada produc­ción.

La personalidad de A. de F., que llegó a ser una especie de jerarca oficial de las letras de su país, refleja los vaivenes y bal­buceos de la transformación y crecimiento de la nación uruguaya, a cuya independen­cia literaria contribuyó en gran manera.

J. Sapiña