Este poeta uruguayo nacido en Montevideo en 1790 y m. en la misma ciudad en 1862. Con él se inician realmente los perfiles de la literatura nacional de su país, en los tiempos en que la nacionalidad uruguaya se va concretando y definiendo frente a las características distintas de la personalidad argentina.
De modesta posición, ingenioso y culto, contempló la evolución de su patria desde la colonia hasta la independencia, y su formación y temperamento lo llevaron a mostrarse adversario del dictador argentino Rosas.
Lo más interesante de su producción literaria son, sin duda, sus Epigramas (v.) y La malambrunada (v.). Fue director de la Biblioteca Nacional, escribió la letra de los himnos nacionales de Uruguay y Paraguay, narró en verso los episodios del sitio de Montevideo (Diario histórico), hizo gala de su ingenio en los Decretos pilatunos, escribió algunas piezas teatrales, tradujo diversos poemas latinos y preparó sus originales en doce volúmenes de Obras completas, en los que puede encontrarse su variada producción.
La personalidad de A. de F., que llegó a ser una especie de jerarca oficial de las letras de su país, refleja los vaivenes y balbuceos de la transformación y crecimiento de la nación uruguaya, a cuya independencia literaria contribuyó en gran manera.
J. Sapiña

