Francesco Dall’Ongaro

Nació en Mansué, cerca de Oderso (provincia de Treviso), el 19 de junio de 1808 y murió en Nápoles el 10 de enero de 1873. Iniciados los estudios sacerdotales, aunque sin vocación, colgó los hábitos y se dedicó al periodismo.

En Trieste fue director y redactor de Fa- villa y, con motivo de la revuelta de 1848, salió para Venecia, donde lucha y dirige el periódico republicano Fatti e Parole; lue­go en Roma actúa como ayudante de Garibaldi como periodista y diputado. Caída la República romana, marchó al destierro. Vuelto a su país poco antes de la guerra de 1859, trabajó en favor de la unificación italiana bajo la Casa de Saboya.

Después enseña literatura dramática en Florencia y en Nápoles, donde acaba sus días. Su agitada vida, batalladora e inquieta, dio a su labor un aspecto de producción improvisa­da. De los versos destacan las Coplas (v.), y entre sus textos teatrales El panadero de Venecia (v.). Escribió también gran nú­mero de artículos de todo género en prosa, poesías en dialecto veneciano, obras histó­ricas y algunos opúsculos de polémica anti­clerical, como, por ejemplo, I gesuiti giudicati da se medesimi (1865).

C. Falconi