Nacido en Barberino in Val d’Elsa en 1264 y m. en Florencia en 1348. Hijo de Francesco di Neri di Ranuccio, prefirió, según la costumbre contemporánea, utilizar el nombre del lugar de su nacimiento en vez del patronímico, y con él es recordado.
Estudió en Florencia las «siete artes», y luego obtuvo en Bolonia el doctorado en jurisprudencia. Vuelto a la patria de Dante, entabló amistad con éste y Cavalcanti, y, en tanto, de acuerdo con su ejemplo, componía versos amorosos en honor de una no identificada Constanza. Dedicóse también a la pintura, arte del que dejó muestras nada vulgares en los manuscritos de sus Documentos de amor (v.).
De 1309 a 1313 terminó esta obra y amplió sus experiencias movido por un interés del que hay claros indicios en Régimen y costumbres de la mujer (v.). De otros textos suyos se conocen únicamente los títulos. Con posterioridad abandonó casi la literatura por el notariado, que ejerció con gran habilidad.
De su cultura y agilidad mental excepcionales se hacen eco las crónicas contemporáneas. Barberino fue, en definitiva, un espíritu vinculado a la realidad, y tan dado a la fantasía como a la reflexión: suma, pues, de los caracteres del hombre y del artista. Murió durante la famosa peste descrita por Boccaccio en el Decamerón.
F. Giannessi

