Nacido en Bagnolo (Florencia) en 1182, m. en Florencia (?) en 1263. Es el más conocido representante de los glosadores.
De origen campesino (Accursio parece más bien un apodo que un apellido), estudió Derecho en Bolonia bajo la dirección de Azone, y en aquella Universidad profesó más tarde durante cerca de cuarenta años.
Continuando la obra de sus predecesores, comentó y glosó el Corpus juris justinianeo, que había vuelto a alcanzar reputación poco más de un siglo antes, y recopiló, ordenándolos de un modo sistemático, sus comentarios y los de los maestros anteriores, componiendo así la llamada Magna glossa o Glossa ordinaria (v. Glosa), síntesis de la elaboración llevada a cabo en el Estudio de Bolonia y núcleo de aquel derecho romano común que había de difundirse por casi toda Europa.
Aunque verse sobre la interpretación de una fuente jurídica antigua, la obra de A., y de manera general la de los glosadores, no tiene pretensiones históricas, sino que trata del derecho romano como conjunto de normas y principios todavía vigentes, y por lo tanto, aparece necesariamente inadecuada para la reconstrucción del pensamiento auténtico de los juristas romanos y sobre todo para poner de manifiesto el desarrollo histórico de aquel derecho.
Atendido, sin embargo, el fin que persigue, adquiere gran importancia la seguridad y corrección de juicio, la lógica del razonamiento jurídico, la sensibilidad por los problemas prácticos, todo lo cual permitió a la Glosa no sólo alcanzar una gran influencia doctrinal y cultural, sino también que fuera tomada como guía por abogados y jueces.
Análoga, aunque menor, importancia obtuvieron las demás obras de A.: escritos en torno a los Libri feudorum, una Summa sobre el Authenticum y un Speculum inris, hoy perdido. Este autor, a quien se ha llamado «ídolo de los glosadores», murió, al parecer, en Florencia, adonde se había trasladado entre 1252 y 1255; pero fue enterrado en la iglesia de San Francisco de Bolonia, donde todavía se conserva su tumba: «Sepulchrum Accursii, «glosatoris legum, et Francisci eius filii».
Tuvo dos hijos y una hija, todos ellos eruditos en Derecho; de los hijos, Francisco siguió las huellas de su padre, enseñando en Bolonia, en Oxford y de nuevo en Bolonia, y añadiendo sus propias glosas a la obra accursiana.
G. Pugliese

