Felice Orsini

Patriota y revolucionario italiano. Nació en Meldola (Forli) el 10 de diciembre de 1819 y murió en París el 3 de mar­zo de 1858. Hijo de un ex oficial del ejército napoleónico y carbonario, Orsini desde la ado­lescencia, vivió peligrosamente como un ardiente revolucionario. Después de matri­cularse en la Facultad de Derecho de la Universidad de Bolonia, entró en el partido de la «Joven Italia», del que era, al cabo de poco tiempo, uno de los más activos representantes. En 1843 se licenció; al año siguiente fue detenido por la policía ponti­ficia y condenado a trabajos forzados por haber fundado una «conjuración italiana de los hijos de la muerte». Permaneció en la cárcel hasta 1846, año en que Pío IX con­cedió su célebre amnistía. En seguida reanu­dó su actividad revolucionaria; en 1847 pu­blicó un manifiesto A la juventud italiana.

En 1848 se alistó en las milicias pontificia de Durando y tomó parte en los combates sostenidos en Venecia. Cuando Pío IX se separó de la causa italiana y ordenó el licenciamiento de sus tropas, Orsini marchó a Venecia, donde la lucha continuaba, y luego a Roma para la defensa de la República, animado por la fe y la voluntad de Mazzini. Al caer Roma huyó al destierro y permane­ció tres años en Niza (1850-53), donde se consagró a estudios científicos y publicó una geografía militar. De allí pasó a Londres, donde se unió a la conspiración que Mazzini organizaba en Italia y fue enviado a Lombardía con la misión de sobornar a los soldados húngaros e italianos del ejército austríaco. Pero la conspiración fracasó y Orsini fue detenido en diciembre de 1854, en Transilvania, cuando intentaba pasar a Turquía.

Encarcelado en Mantua, logró evadirse, en 1856, en una fuga que, por sus aspectos románticos, impresionó a toda Europa. Re­gresó a Londres, la única ciudad que ofrecía vasto campo a sus iniciativas, y allí publicó unos libros de memorias que despertaron un gran interés: Mazmorras austríacas, Memo­rias y aventuras y Memorias políticas (1857, v.). Entretanto se había alejado de Mazzini, de quien criticaba abiertamente los métodos revolucionarios y la habilidad para rio ex­ponerse nunca personalmente. De esta opo­sición nació probablemente el propósito de Orsini de atentar a la vida de Napoleón III. El atentado (1858) fracasó, y su autor fue dete­nido, condenado a muerte y ejecutado.

F. Catalano