Ernst Moritz Arndt

Nacido en Schoritz, junto a Garz, en la isla de Rugen, que per­tenecía entonces a Suecia, el 26 de diciem­bre de 1769; m. en Bonn el 28 de enero de 1860.

Recibió su primera educación de su padre, en el seno de una familia dirigida de un modo patriarcal, y se encaminó pri­mero a la Universidad de Greifswald, don­de estudió teología e historia, y después a la de Jena, donde amplió e intensificó su cultura gracias a sus contactos con la filo­sofía kantiana.

Años de vagabundeo lo con­dujeron a alemania, a Italia, a Hungría y a Francia. De ellos escribió en sus Reisen durch einen Theil Teutschlands, Ungams, Italiens, und Frankreichs in den Jahren 1798-99. En 1800 la Universidad de Greifs­wald le permitió la realización de un curso libre de historia de la filosofía y, tras una breve estancia en Suecia, obtuvo el nombra-‘ miento de profesor efectivo en 1805.

En 1807 publicó Espíritu del tiempo (v.), una obra en la que, dejando aparte su juvenil entu­siasmo por Napoleón, expresó juicios e ideas que le atrajeron la ira del emperador. Para evitar mayores males, huyó a Estocolmo, desde donde, en 1813, volvió a alemania para participar más de cerca y de un modo más activo en el movimiento de liberación del país del dominio francés.

A ello había tendido desde 1808 publicando su revista mensual Der Nordische Kontrolleur; pero ahora su actividad se hizo más directa y concreta, superó —cediendo a su deseo de unidad— su frialdad con respecto a Prusia y Berlín, criticados fuertemente por él por­que los encontraba muy impregnados toda­vía de la tradición de Federico el Grande; se puso en contacto en todas partes con los patriotas que se mostraban más dispuestos a la acción directa en Prusia.

Después de haber permanecido un año en Petrogrado como secretario particular de Von Stein, también éste uno de los más ardientes espí­ritus del movimiento antinapoleónico, pu­blicó en el año 1813 sus Poesías (v.), que constituyeron un canto belicoso y un pro­grama que inflamó el ánimo de los comba­tientes. Al mismo tiempo publicaba una re­vista, Der Wächter, que participaba en la batalla de las ideas dirigida contra Napo­león.

En 1818 fue nombrado profesor de Historia en la nueva Universidad prusiana de Bonn; pero hubo de abandonar bien pronto la enseñanza, acusado de ideas libe­rales, y hasta 1840 no le permitió el rey Federico Guillermo IV reintegrarse a su cátedra. En 1848 fue elegido miembro del primer Parlamento alemán y formó parte de la Comisión encargada de ofrecer al rey de Prusia, Federico Guillermo IV, la corona imperial, corona que éste rechazó porque no le había sido ofrecido por sus pares, sobe­ranos como él, sino por una representación popular.

Desilusionado ante el fracaso de la idea liberal en alemania, A. se retiró a la vida privada. Sus memorias están consig­nadas en una obra autobiográfica: Erinne­rungen aus dem äusseren Leben (1840).

G. V. Amoretti