Eduard Zeller

Nació en Kleinbottwar (Württemberg) el 22 de enero de 1814 y murió en Stuttgart el 19 de marzo de 1908. Estudió Teología en el seminario de Maulbronn, y luego en las Universidades de Tubinga y Berlín (1839). Profesor privado en la pri­mera de estas dos ciudades (1840), fue lla­mado en 1847 a la cátedra de Teología de la Universidad de Berna; en 1849 ocupó la de Marburgo. Posteriormente fue catedrático de Filosofía en Heidelberg (1862) y, de 1872 a 1894, año de su retiro, en Berlín. Figuró entre los representantes más autori­zados de la tendencia neo-kantiana y neocriticista; su filosofía está caracterizada por la importancia preeminente concedida a la cuestión gnoseológica.

Su actividad abarcó problemas y temas diversos: la integran los juveniles Estudios platónicos [Platonische Studien, 1839], el ensayo El sistema teoló­gico de Zwinglio [Das theologische System Zwinglis, 1853], la conferencia Sobre el sig­nificado y la misión de la teoría del cono­cimiento [über Bedeutung und Aufgabe der Erkenntnistheorie, 1862], donde estable­ció los términos del problema central de su filosofía, los textos Estado e Iglesia [Staat und Kirche, 1873], y la última de sus obras, La medición de los fenómenos físicos [Über die Messung phisischer Vorgänge, 1881]. El nombre de Zeller, empero, debe gran parte de su notoriedad en la tradición de los estudios filosóficos a algunas de sus obras de historia de la filosofía: La filosofía de los griegos en su desenvolvimiento his­tórico (1844-52 y 1855-68, v.), en cinco par­tes y compendiada luego en el Manual de historia de la filosofía griega [Grundriss der Geschichte der griechischen Philosophie, 1883, repetidamente editado], e Historia de la filosofía alemana a partir de Leibniz [Geschichte der deutschen Philosophie seit Leibniz, 1872].

I. Mészáros