Claudio Galeno

Nació en Pérgamo en 129; murió, al parecer, en Roma en 199. Hijo de un arquitecto llamado Nicón, estudió Matemáticas y Filosofía, y a continuación tam­bién Medicina, en Esmirna y en Alejandría donde residió muchos años. Vuelto a Pér­gamo en 157, ejerció allí la profesión como médico de los gladiadores, hasta el 162, año en que se trasladó a Roma, donde fue muy bien acogido y pronto se convirtió en el médico de moda solicitado por la aristocracia, y en celebrado profesor de su ciencia, cuyas lecciones eran escuchadas por numerosos estudiantes y también por mu­chos aficionados.

Mientras tanto iniciaba una intensa actividad de escritor sobre te­mas variados, desde la Lógica y la Teolo­gía hasta la Filosofía y todas las ramas de la Medicina. Quizá a causa de una peste que azotó Roma en 162, Galeno abandonó la capital y se trasladó a Pérgamo. Pero en 169 lo volvemos a encontrar en Roma, lla­mado por el emperador Marco Aurelio, que lo nombró médico de la corte. Y en Roma quedó, y allí alcanzó la cumbre de su fama y de su carrera, hasta su muerte. Mientras en Filosofía tendía a una especie de eclec­ticismo religioso intermedio entre el estoi­cismo y el platonismo, en Medicina fundía varias tendencias; pero las dos más nota­bles, muy dispares entre sí, eran, por una parte, una decidida renovación de la tra­dición empírica hipocrática, y, por otra, una introducción de prejuicios teológicos, no sin algún resabio de magia.

Le son atribuidos unos 400 escritos en griego. Su obra médica más importante es el Método en la medi­cina llamada también Megatechne, junto a la cual se ha de recordar el Arte médica (v.), llamada Microtechne, y Del uso de las partes (v.), gran obra de anatomía y fisio­logía. Entre sus 175 obras filosóficas, las más notables son la Institutio lógica y la Historia Philosophica.

G. Preti