Christian Morgenstern

Nació el 6 de mayo de 1871 en Hamburgo y murió el 31 de marzo de 1914 en Merano. De familia bur­guesa, era nieto del pintor homónimo. Estu­dió Derecho, Filosofía e Historia del arte en varias universidades alemanas y viajó después por Italia, Suiza y Noruega. Buen conocedor de las lenguas nórdicas, tradujo a Ibsen, Strindberg y Hamsun. Dio una pri­mera prueba de su humorismo (1893) con su Horatius travestitus, una transposición goliárdica de la lírica horaciana. Alcanzó un estilo propio y genuino en los Cantos del patíbulo (v.), original muestra de arte grotesco, que oscila entre la ironía y la frialdad y es en el fondo una defensa y una máscara.

Sucesivas colecciones de poe­sías humorístico – festivas son Palmstróm (1910, v.) y, póstumas, Palma Kunkel (1916) y Gingganz (1919). Pero bajo esta alegría superficial late el investigador meditativo que encuentra el camino del misticismo a partir de 1906: su vida interior va desde Schopenhauer y Lagarde a la mística antroposófica de Rudolf Steiner, a través de Nietzsche. Sus últimos volúmenes de poe­sías, Recogimiento (1910, v.), Yo y tú [Ich un Du, 1911] y Encontramos un sendero [Wir fanden einen Pfad, 1914] muestran un tránsito de los temas melancólicos a una inspiración religiosa y cósmica, aparte un cierto influjo formal de Dehmel.

V. M. Villa