Cesare Baronio

Nacido en Sora el 30 de oc­tubre de 1538 y m. en Roma el 30 de ju­nio de 1607. Estudió derecho en esta úl­tima ciudad, donde cuidó enfermos y fue amigo de San Felipe Neri, miembro de su Oratorio y sucesor del Santo a la muerte de éste.

En 1597 se le nombró bibliotecario de la Vaticana, y el papa Clemente VIII elevóle, muy a disgusto del humilde Baronio, a la púrpura cardenalicia. A pesar de tan alta categoría vivió siempre en la pobreza, y su vida ejemplar constrastó con la de la corte pontificia contemporánea. Confesor y con­sejero del Papa, se atrajo la enemistad de los españoles por su influencia sobre el pon­tífice contra la política de éstos.

Favoreció, en cambio, la absolución de Enrique IV de Francia, que consideró de utilidad para la conclusión de las luchas religiosas y favo­rable a la marcha de la Iglesia. Llegó a poner en duda la legitimidad de la monar­quía siciliana, por lo que España impidió por todos los medios su ascensión al solio pontificio.

Siguiendo una inspiración de San Felipe Neri procuró divulgar la historia de la Iglesia; y así, compuso los Anales ecle­siásticos (v.), basados en fuentes diversas y vidas de santos, y publicados entre 1588 y 1607 en Roma en doce tomos, que abarcan desde el año 1 hasta el 1198. Esta importante obra constituyó una apología de la tradición católica dirigida contra las doc­trinas luteranas.

L. R. Lind