Nacido en Brescia el 2 de junio de 1782, m. el 2 de junio de 1836 en su ciudad natal, donde residió de una manera constante. Realizados los estudios de derecho, ejerció durante algún tiempo de escribano; pero su nombramiento de profesor en el Liceo de su ciudad, cambió por completo su vida.
Como poeta, se había revelado ya en 1805 con un poema didáctico: La coltivazione degli olivi. En 1810 escribió el segundo poema didáctico, Il corallo, al que siguió, cuatro años más tarde, La pastorizia, el más inspirado juntamente con L’origine delle fonti. Aparece evidente en todos estos poemas su carácter mimético: resuenan en ellos frecuentemente Parini, Monti y Foscolo.
Sin embargo, el supremo modelo de A. fue constantemente Virgilio, al que tradujo totalmente al italiano. Consecuente siempre con su natural mimetismo, intentó con escasa fortuna la épica y los himnos. Su más auténtica inspiración es idílica y campestre, y por ella fue admirado por los mejores de sus contemporáneos. Son notables también sus poemas en versos libres Il viaggio malinconico y Sirmione (v.).
C. Falconi

