Nacido en Estocolmo el 28 de noviembre de 1793, m. en Bremen el 26 de septiembre de 1866. Autor de una producción literaria vastísima y caótica, muy desigual, en la que se reflejan todas las tendencias, todo el fermento ideal del pensamiento romántico decimonónico.
Descendiente, por parte de madre, de la ilustre familia Giörwell, realizó los estudios superiores en Upsala y obtuvo después varios cargos en la administración civil de la capital. Espíritu rebelde que aspiraba en serio a poner en práctica el evangelio naturalista de Rousseau, abandonó pronto la «sociedad convencional», de la que se sentía prisionero, para establecerse en el campo, en el Värmland, donde en el año 1824 se casó con una campesina y vivió trabajando de labrador. Fallida esta tentativa de vida primitiva, regresó a Estocolmo, donde gracias a unos buenos amigos pudo dedicarse a la enseñanza en una escuela elemental, y en 1837 recibió también las órdenes sagradas. Intentó inútilmente obtener una cátedra de Lingüística en la Universidad de Lund, y se dedicó después al periodismo de oposición (Aftonbladet) y a escribir.
En junio de 1855 huyó de Estocolmo y se refugió en América, mientras en Suecia se esparcía la noticia de que un usurero, J. J. von Scheven, lo había denunciado por falsificación de letras de cambio e intento de envenenamiento. Entre tanto, comenzaban a difundirse por la prensa sus escritos: Hvad är Kärlek (1816), Murnis (1819), Rosaura y Amorina (1822); después, de 1832 a 1851, Tömrosens bok [Libro de la rosa con espinas, v.]; Det gar an [Se puede, v., 1840], en defensa del amor libre; Colombine (1835), basada en el tema de La dama de las camelias (v.); Urnan och Palatset, contra el valor del juramento y el vínculo de la promesa; Ramido Marinesco, sobre el tema de don Juan, y muchísimos otros cuentos, dramas, poemas épicos, fantasías en prosa y en verso, leyendas, visiones, novelas sentimentales y de aventuras sobre los más variados temas: de la Suecia de los Folklungos al Estocolmo de Gustavo III, de la Etiopía antigua a la Bretaña del rey Artús, de la Sicilia medieval a la España del siglo XVI, difundiendo sus ideas sociales, políticas, literarias, religiosas y pedagógicas, y levantando campañas de prensa, protestas, discusiones y acusaciones que, sin tener en cuenta el valor artístico de sus libros, se concentraban en la escandalosa y aventurera vida de Almquist. El tribunal lo condenó en rebeldía.
Quince años después, utilizando el falso nombre de K. Westermann, pasó de Estados Unidos a Alemania, donde vivió, solitario y desconocido, los últimos meses de su vida.
M. Gabrieli

