Carlo Troya

Nació el 7 de junio de 1784 en Nápoles, donde murió el 28 de julio de 1858. Participó activamente en los aconte­cimientos napolitanos de 1820-21. Envuelto en los procesos que siguieron al fracaso del movimiento revolucionario, fue condenado al destierro (1824), y pasó largos años fuera de su ciudad natal, entregado a investigaciones históricas sobre la Edad Media. En 1848 reapareció en la escena política napo­litana. Cambiada nuevamente la situación, y retirado a la vida privada, pasó los últi­mos años de su existencia entregado a sus estudios predilectos.

Mostró una orientación neogüelfa, y alcanzó notoriedad en el ám­bito de la historia medieval con una serie de obras en el centro de las cuales figura la Historia de Italia en la Edad Media (1839-59, v.), fundamentada en la importan­cia de la Iglesia en la formación de la cultura y en el papel negativo de los longo- bardos respecto de la civilización italiana. Cabe mencionar también las Anotaciones (1869-71) a los Anales de Italia (v.) de Muratori. Aportó criterios católico-naciona­les con dos obras de importancia en la crí­tica moderna de Dante: Del Lebrel alegórico de Dante (1825, v.) y Del Veltro allegorico dei Ghibellini (1832).

P. Onnis