Carlo Marenco

Nació en Cassolnovo di Lomellina (Piamonte) el 1.° de mayo de 1800 y murió en Savona el 29 de septiembre de 1846. Graduado en Jurisprudencia en la Universidad de Turín, pronto abandonó, empero, la profesión forense por el teatro, en parte alentado a ello por Silvio Pellico. Fue uno de los más fecundos y afortunados dramaturgos italianos del Romanticismo, y, aun cuando escasamente artista, no careció de habilidad en la consecución de situacio­nes y efectos.

Vinculado todavía en sus pri­meras producciones al gusto clasicista, a partir de la tragedia Buondelmonte y los Amadei (1827), alineóse junto a la poética romántica. Recibió las influencias de Alfieri, Pellico, Hugo y Delavigne. Entre sus restantes dramas, de carácter medieval, cabe mencionar In conte Ugolino (1834-35), Manfredi (1836), La Pía (1837, v. Pía deTolomei), Berengario (1840), Arrigo de Svezia (1844), Corradino di Svezia y Amaldo da Brescia (1834), estos dos últimos aparecidos póstumos en 1856.

D. Mattalia