Bernardo de Balbuena

Nacido en Valde­peñas en 1562 y m. en 1627 en Puerto Rico. Realizó, posiblemente, sus primeros estudios en Granada, y luego, todavía muy joven, se trasladó a México, donde tenía un tío canónigo; allí le encontramos en 1585.

La introducción a Grandeza mexicana (v.) per­mite deducir que estudió letras y teología, así como también que fue ordenado sacer­dote y obtuvo el cargo de capellán del tri­bunal de Nueva Galicia. Dicha obra apare­ció en 1604.

Realizó luego Balbuena un viaje a España en 1606, graduóse en Sigüenza y pu­blicó en Madrid El Siglo de oro en las sel­vas de Erífile (1607, v.), colección de églo­gas de cierto valor poético, inspiradas más bien en Teócrito que en Virgilio, y con ciertas influencias de la Arcadia (v.) de Sannazaro.

En 1608 se le nombró abad ma­yor de Jamaica y en 1619 obispo de Puerto Rico. Su obra principal es Bernardo o la victoria de Roncesvalles (v.), extenso poe­ma épico de extraordinaria pompa verbal; a través de sus 40.000 versos aparece des­arrollada la leyenda de Bernardo, en la que ni tan sólo el mismo autor manifiesta creer demasiado, mezclada con alegorías, sortile­gios, elementos carolingios procedentes de los libros de caballerías, reminiscencias clá­sicas y recuerdos históricos casi contempo­ráneos.

Inspirado en Virgilio, Dante, el Ro­mancero, Barahona de Soto, en otros poetas barrocos y, en ciertas ocasiones, en Orlando furioso (v.) de Ariosto y en Orlando ena­morado (v.) de Boyardo, el Bernardo re­sulta ser un poema de gran musicalidad y de forma muy cuidada. Apareció en Ma­drid en 1624.

Un año después, durante un asalto de los holandeses a Puerto Rico, el palacio episcopal fue saqueado, y su biblio­teca incendiada; ello provocó la desapari­ción de meritorios volúmenes y textos ori­ginales todavía no editados por Balbuena, entre los que figuraban El Divino Christiados.

A. Zamora Vicente