Poco o nada se conoce de este poeta griego, cuyo nombre, posible metátesis de la denominación latina más conocida Barbius, revela un origen itálico.
También sus Fábulas (v.) manifiestan la influencia de la cultura, la lengua y la métrica latinas, siquiera su contenido resulte oriental (Arabia con sus camellos) y respire un clima siríaco. Cabe, por lo tanto, deducir que Babrio, hijo de una familia itálica establecida en Oriente, no debió de conocer Italia y vivió probablemente en Siria.
Tampoco sabemos con certeza la época en que floreció; no obstante, en el Alejandro que Babrio menciona en sus fábulas ha querido reconocerse a Alejandro Severo (208-235), mientras, por otra parte, la difusión que su obra tuvo en las escuelas a partir de los primeros años del siglo III, induce a situar al autor en el siglo II.

