Antonio de Ulloa

Marino y hombre de ciencia español. Nació en Sevilla en 1716, murió en 1795. Estudió en la Academia de Guar­dias Marinas de Cádiz. Tenía poco más de diecinueve años cuando Felipe IV, en 1735, le designó, en unión de su hermano Jorge Juan, para formar parte de la comisión nombrada por la Academia Francesa y pre­sidida por La Condamine, encargada de me­dir el arco de un grado de meridiano en el Ecuador. Las operaciones geodésicas empe­zaron cerca de Quito, en 1736. Terminados sus trabajos, embarcó en el Callao en la fragata francesa «Délivrance», que fue apre­sada por los ingleses; Ulloa fue llevado a In­glaterra como prisionero de guerra y allí fue recibido con el mayor respeto por el Almirantazgo; presentado a los miembros de la Royal Society, le nombraron miembro de esta institución. Fue libertado y regresó a Madrid en 1747.

El gobierno le encomen­dó la creación de la Real Fábrica de Paños, la reorganización de los colegios de Medi­cina y Cirugía, la terminación de los arse­nales del Ferrol y Cartagena, la ordenación de las minas de Almadén, etc. Fue enviado al Perú como superintendente de Huanca- velica para organizar la explotación del mercurio. Más tarde se le encargó el gobier­no de Luisiana y Florida y la dirección general de la Armada. Se le debe la fundación del observatorio astronómico de Cá­diz. En colaboración con su hermano Jorge Juan publicó Observaciones astronómicas y físicas hechas en los reinos del Perú, Rela­ción histórica del viaje de la América Me­ridional y Noticias secretas/ de América. También es autor de diversas memorias y relaciones de carácter geográfico, histórico y estadístico sobre el Perú.