Antonio de Solís y Rivadeneyra

Nació en Alcalá de Henares el 16 de julio de 1610 y murió en Madrid el 19 de abril de 1686. Ya en sus primeros estudios reveló un inge­nio naturalmente inclinado a la poesía. Lle­gado a la Universidad de Salamanca para estudiar Derecho canónico y civil, compuso a los diecisiete años la comedia Amor y obligación, que le atrajo el interés de los principales autores de la escena española, entre ellos Calderón de la Barca, maestro y modelo suyo, y Antonio Coello, quien le tuvo por colaborador en algunas de sus obras. La fama alcanzada en el teatro y en los estudios le mereció la protección del conde de Oropesa, virrey de Navarra y luego de Valencia, el cual tomóle por se­cretario.

También Felipe IV, cuya afición a la escena era notoria, quiso honrarle y le nombró en 1658 secretario real. En 1661, finalmente, la reina madre le llamó a suce­der a Antonio de León Pinelo como cronista mayor de Indias. En 1667, empero, Solís, desen­gañado del mundo y de los honores, aban­donó los cargos, el teatro y la poesía, abrazó el sacerdocio y se dedicó a la composición de la Historia de la conquista de México (1684, v.); tal obra, a la que dedicó veinte años de trabajos y retoques, pretende ofre­cer, en la época pesimista de la decadencia, una página luminosa de las empresas his­pánicas.

Además de gran número de cartas dejó Solís dos eruditos discursos Sobre la línea vulgarmente llamada de la Demarca­ción, fechados respectivamente en los días 8 y 15 de octubre de 1680; un tomo con nueve Comedias (1681), en el que figuran, junto a la obra maestra El amor al uso (v.), que fue adaptada al francés por P. Scarron bajo el título L’amour á la mode, Triumphos de amor y fortuna, El alcázar del secreto, Las Amazonas, El doctor Carlino, Un bobo hace ciento, La gitanilla de Madrid, Amparar al enemigo y Eurípide y Orfeo; y, finalmente, una colección de Poesías varias sagradas y profanas, aparecida póstuma en 1692.

F. Huarte