Anselm Turmeda

Teólogo y poeta ca­talán. Nació en Palma de Mallorca en 1352 y murió en Túnez en 1423? Recibió su primera ins­trucción mediante los Evangelios, en cuyo texto aprendió latín. Desde muy joven estu­dió Física y Astrología en Lérida. Ingresó después en el convento franciscano de Montblanc (Cataluña). En 1376 pasó a Bo­lonia donde estudió Teología y cánones durante diez años. A los treinta y cinco años de edad, hacia 1387, Turmeda sufre una profunda crisis y toma la decisión de cambiar el rum­bo de su vida. Abandona Bolonia y se dirige a Túnez, pasando probablemente por Ma­llorca. En Túnez abjura la religión cristiana, se hace mahometano y cambia su nombre por el de Abdalá.

En 1390 es intérprete del sultán Abul-Abbas; se había casado y tenía un hijo llamado Muhammad. Entre 1397 y 1398 escribe su Libro de buenos consejos (1575, v.), obra en verso de tono didáctico y moral cínica, y las Coplas de la división del reino de Mallorca (v.), con recuerdos y elogios de su tierra. En un salvoconducto de 1402, autorizado por el rey Martín, se le llama renegado. Nos sorprende una bula de Benedicto XIII, de 1412, concediendo per­miso a Turmeda para regresar a tierras cristianas y absolviéndole, si así lo hace, de su apostasía y de su matrimonio con una musul­mana. Ignoramos si aprovechó el perdón; el documento habla de su arrepentimiento, que la leyenda da por cierto. En 1413 se rela­ciona con el noble Allart de Mur, y unos documentos de 1414 nos lo presentan en tra­tos con Fernando I, tal vez con ocasión de sus Profecías (v.) en las que defendía el derecho del pretendiente conde de Urgel.

Debemos suponer que Turmeda había ido adqui­riendo categoría en la corte del sultán Abu- Faris, hijo del mencionado Abul-Abbas, por cuanto en 1421 el rey Alfonso le dirige un tuarse hacia el 1240. El conjunto ha llegado hasta nosotros en cuatro manuscritos; la obra, por lo tanto, no debió de pasar inad­vertida por los contemporáneos, y ello aun cuando no encontrara una aprobación gene­ral. Mayor éxito alcanzó, en cambio, la continuación de Willehalm (v.), de Wolfram von Eschenbach, texto que, de acuerdo con el nombre del protagonista, es denominado Rennewart (v. Willehalm); se debe al deseo de una mujer, y tuvo por fuente la obra de un poeta francés de St. Denis, facilitada a Ulrich por un protector suyo: Otto der Bogner.

Su composición parece remontarse poco más o menos al 1250, por cuanto, se­gún el mismo texto permite comprender, Guillermo II de Holanda era ya rey (fue elegido en 1247), y Federico II vivía aún (murió en 1250). Nuestro autor no estaba casado, pero debió de haber conocido una pasión infeliz. No poseía grandes bienes de fortuna. Se jacta del favor del rey Enrique, que algunos identifican con el hijo de Fe­derico II, y, otros, con mayor fundamento, con el landgrave Heinrich Raspe de Turingia, nombrado soberano en 1246 y fallecido en 1247. A Ulrich se atribuye, además, Clies (v. Cliges), obra compuesta, como parece, en torno a 1230, y perdida.

M. Spagnol