André-Ernest-Modeste Grétry

Nació el 8 de febrero de 1741 en Lieja, murió el 29 de sep­tiembre de 1813 en Montmorency. Su padre, un mediocre violinista, lo hizo entrar al principio como cantor en la capilla de Saint – Dénis. De allí fue excluido en 1752 por ha­ber sacado poco provecho de sus estudios, que continuó, sin embargo, en Lieja bajo la dirección de buenos maestros hasta que, lograda una beca, se dirigió a Roma, donde fue discípulo, durante cinco años, de G. B. Casali.

De ingenio despierto, pero inadap­tado para una larga disciplina teórica y para las formas de una sintaxis musical culta, abandonó pronto el género sacro, que hasta entonces había cultivado, para dedicarse al teatro cómico. Tras un buen estreno en Ginebra, obtuvo su primer gran éxito en Pa­rís en 1768 con Hurón, continuado el año siguiente con Lucile. A partir de entonces, continuó componiendo con vena fácil otras óperas cómicas, de las cuales las más cele­bradas fueron: Zémire et Azor (1771), L’amant jaloux (1778), Ricardo Corazón de León (1784, v.).

Escribió en total 58 obras teatrales, además de variada música sinfó­nica, religiosa y de cámara. No perjudica­ron su fama los graves acontecimientos po­líticos que se produjeron a finales del siglo. La comedia de G., en la que alterna el donaire y la festiva desenvoltura con las inflexiones tiernas y patéticas, mantiene, sin embargo, el carácter realista un poco abstracto propio de la ópera cómica fran­cesa del siglo XVIII.

V. Terenzio