Alfred Edmund Brehm

Nació en Renthendorf (Turingia) el 2 de febrero de 1829, murió en la misma localidad el 11 de noviembre de 1884.

Hijo del célebre ornitólogo Cristian Brehm (1787-1864), heredó de su padre la pasión por la zoología descriptiva, a la que unió una incansable vena de via­jero que no decreció en toda su vida. Cuan­do tenía dieciocho años, en 1847, emprendió un viaje de investigación por Egipto y el Su­dán, por encargo del barón von Müller; pero después de la quiebra de éste, continuó el viaje por cuenta propia.

A su regreso en 1851 realizó estudios en Jena y en Viena, publicando una relación de sus viajes por África del Norte: Rieseskizzen aus Nordafrika (Jena, 1855). En 1856 lo encontramos de nuevo de viaje: España, Noruega, Suecia, Laponia.

Sólo durante los años que van de 1863 a 1875 atraviesa un período de relativa tranquilidad: en 1863, en efecto, recibe el nombramiento de director del jardín zooló­gico de Hamburgo; en 1867 funda el Acua­rio de Berlín, del que queda como director hasta 1875. Estos años son también de ela­boración y publicación de sus más famosas obras: La vida de los animales (v.), obra fundamental que fue llamada «la Biblia zoo­lógica alemana» y los dos volúmenes Die Tiere des Waldes (1866-67).

En 1877 se en­cuentra de nuevo de viaje: por Siberia (1877), regiones danubianas (1878), de nue­vo en España, luego otra vez en África. En el año 1884 marchó a los Estados Unidos para desarrollar un ciclo de conferencias, falleciendo poco tiempo después de su re­greso a alemania.

G. Preti