Aleksandr Nikolaevich Ostrovski

Nació el 31 de marzo de 1823 en Moscú y murió en la aldea de Tchelikov (gobierno de Kostroma) el 2 de junio de 1886. Inició estudios de Leyes en la Universidad; pero antes de ha­berlos terminado entró en 1845, en un tri­bunal de comercio, en el que estuvo hasta 1851 y en el que pudo conocer muy de cerca el mundo de los mercaderes, en el que am­bientaría y del que sacaría los personajes de la mayor parte de sus comedias. En 1867 comenzó a publicar sus primeras obras tea­trales: el éxito con que fue acogida La ban­carrota (1847) demostró no solamente cuán viva era en el público la expectativa de obras teatrales realistas, sino también que el joven autor, aun no teniendo ninguna experiencia directa del teatro, estaba ya dispuesto a afrontar la escena. La comedia titulada Entre los suyos uno se las arregla (v.) fue terminada dos años más tarde, pero no pudo representarse por los fuertes te­mores de la censura a las repercusiones que podía provocar.

Para poder ver una obra suya en escena, Ostrovski (que en 1851 había dejado el empleo para dedicarse más libremente a la literatura) hubo de esperar a 1853, cuando la censura permitió la repre­sentación de La prometida pobre, ya publi­cada el año anterior en la revista El mos­covita, en la que Ostrovski colaboraba años atrás y continuó colaborando hasta 1855, y en la que aparecieron más tarde No te sientes en el trineo ajeno y Pobreza no es vicio (v.), dos de sus mejores obras. Desde entonces hasta su muerte, Ostrovski produjo casi anual­mente por lo menos una comedia, llegando a escribir más de cincuenta; y a este trabajo dedicó toda su vida, pobre en episodios exteriores (si se exceptúa su participación en la llamada «expedición literaria» de 1856, en la que tuvo ocasión de conocer los usos y costumbres de las poblaciones de los terri­torios bañados por el Volga; conocimiento que más tarde aprovechó en la reconstruc­ción de la atmósfera de algunos dramas históricos) y siempre con apuros económi­cos, bien porque una o dos comedias prohi­bidas por la censura significaban un año o más sin ganar dinero, bien porque las revistas en las que colaboraba no eran muy espléndidas en sus retribuciones; y esto ex­plica también la razón de que Ostrovski abando­nara la revista El moscovita, que había sido la primera en presentarlo, y entregó sus nuevas comedias a La conversación rusa, a El contemporáneo y a Los anales patrios.

Un momento crucial de la actividad de Ostrovski fue la publicación de Un puesto lucrativo en 1857; siguieron en 1859 La pupila y en 1860 El huracán (v.), su obra más conocida, incluso en el extranjero, y Un amigo viejo es mejor que dos nuevos. A partir de 1862 comenzó la publicación de la serie de dra­mas históricos con Kosma Zacharovitch Minin-Suchoruk, al que siguieron en 1865 El vaivoda o Un sueño en el Volga, en 1867 El falso Demetrio (v.), Vasili Sujski y Tutsino, y en 1868 Vasilisa Melentcheva (cono­cido también con el nombre de Ivan el Terrible). El interés por los temas histó­ricos se desenvuelve de un modo paralelo al que tiene por el mundo contemporáneo. De 1863 son ¿A quién no le ocurre pecado o desgracia? y Días graves, de 1865 En un lugar batallador, de 1868 Hasta el más avisado se cae. El horizonte del comediógrafo se había ido ensanchando cada vez más, abarcando junto a la clase de los comer­ciantes otras clases sociales. Ya en El hu­racán había introducido elementos psicoló­gicos que mostraban orientaciones nuevas en la misma clase de los mercaderes, en los que su prototipo, el llamado «samodurstvo» (el tirano doméstico), había acabado por ver atenuados sus rasgos característicos.

Atento siempre a los nuevos fenómenos so­ciales, Ostrovski fue introduciendo en sus come­dias, de un modo cada vez más amplio, per­sonajes de otro ambiente: propietarios que vendían sus haciendas, intermediarios de estos negocios a menudo desastrosos, falsos ricos que vivían llenos de deudas y trampas, pequeños burgueses, empresarios y, en fin, actores, hijos éstos de un ambiente que le era particularmente caro, el del teatro de provincia. Entre 1868 y 1879 habían sido publicadas en revistas o representadas, en­tre otras, las comedias Un corazón ardiente, Dineros locos, El bosque (v.), Ovejas y lo­bos, La prometida rica, El corazón no es una piedra, etc., y otras dos obras originalísimas fuera del marco de la comedia de costum­bres, La muchacha de nieve (v.) y Un cómico del siglo XVII. En 1874 había fun­dado Ostrovski la sociedad de autores dramáticos. Ahora, conocido del público y distinguido con honores oficiales, tras tantos años de trabajo y fatigas obtuvo al fin el nombra­miento de director del repertorio de los teatros imperiales; importante no sólo para él, sino para cuantos esperaban de él efi­caces reformas; pero el nombramiento llegó demasiado tarde, en vísperas casi de su muerte.

Ostrovski tuvo una importancia muy gran­de, no sólo en la historia del teatro ruso, en la que es considerado el fundador del llamado «teatro costumbrista», sino también por las polémicas que se desarrollaron en torno a su obra, gracias sobre todo a los escritos de Dobroliubov y Grigoriev, los cuales, aunque partiendo de bases dispares, mostraron su grandeza y significado. Con­tribuyó también a realzar sus comedias el Pequeño Teatro de Moscú, que después de la muerte de nuestro autor fue denominado «Casa de Ostrovski».

E. Lo Gatto